Anna i la màquina del temps se instala en el Principal TEATRO PRINCIPAL DE VALÈNCIA. DEL 10 AL 21 DE OCTUBRE

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El Teatro Escalante, dependiente de la Diputación de Valencia repone este octubre una de las producciones más exitosas de su temporada pasada, Anna i la màquina del temps, nominado al Mejor Espectáculo Infantil y Mejor Escenografía en los II Premios de las Artes Escénicas 2019 del IVC, y cuyo libro acaba de llegar a las librerías.

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El montaje, creado por Dacsa Produccions y dirigido por Cristina Fernández, se exhibirá en el Teatro Principal del 10 al 21 de octubre en funciones matutinas para los escolares durante las próximas dos semanas y para el público familiar sus fines de semana correspondientes, tanto el sábado como el domingo. El Escalante, amplía así frente a la temporada anterior las sesiones abiertas al público incorporando los sábados. Para la diputada de Teatros, Glòria Tello “resulta fundamental recuperar una obra tan premiada como ésta y poder llegar así a más escolares y público familiar”.

Anna i la màquina del temps es el segundo montaje teatral de la productora audiovisual valenciana que decidió aunar su punto fuerte con el teatro para crear una historia de aventuras y emociones en la que el uso de proyecciones hace casi real este viaje hacia el futuro. Una obra en valenciano cuyo texto firma Manuel Valls y que bebe de diversas fuentes literarias: “De Wells se mantiene la idea de la máquina del tiempo y del viaje a una sociedad postapocalíptica, pero la protagonista aquí es la hija de un científico que viaja por error y que se muestra curiosa de todo lo que le rodea”. Quizás, matiza el dramaturgo, hay más inspiración en la película de George Pal, El tiempo en sus manos, que en la novela, ya que “los Porgos tienen poco que ver con los Morlocks, los monstruos simiescos de la novela, aquí son más tecnológicos, algo nos daba más juego a la hora de utilizar el audiovisual”. Además, el viaje de Anna es más “visceral” y es clave para entender toda la historia y la relación entre padre e hija: “Tenemos un envoltorio precioso, pero en los pases se te encogía el corazón cuando padre e hija hablaban y Anna le decía a su padre que nunca se habían ido de vacaciones juntos, entonces se producía un silencio entre los chavales que te dejaba de piedra sobre el escenario”.

La ciencia ficción de Anna i la màquina del temps se convierte en realidad gracias a la interpretación de Laura Romero, Alejandra Mandli, Clara Crespo, Ramón Ródenas, el propio Manuel Valls y la colaboración especial de Xavo Jiménez. Un elenco actoral que Dacsa Produccions ha reunido junto a un equipo de profesionales como Luis Crespo, diseñador de la escenografía; Luis Perdiguero, encargado de la iluminación; Luna y Panorama de Insectos, responsables de la música; María Almudéver, diseñadora de vestuario y ayudante de dirección; y Jordi Alonso, Melissa Franch y Premier Frame, diseñadores de mapping.

El texto, que acaba de publicar Obrapropia, está plagado de fotos del y mensajes en el que el dramaturgo aborda la relación de los padres con los hijos, del tiempo que pasamos con ellos y de cómo influye la tecnología a la hora de comunicarnos. “El trabajo de Cristina Fernández así como el de Manuel Conde con el video-mapping y el de todo el equipo ha sido fundamental. La obra ha cambiado con sus aportaciones y el libro amplia algunas escenas que eliminamos para centrarnos en una duración para un público infantil, y al mismo tiempo recoge modificaciones que surgieron en el trabajo con el equipo que mejoraban el original”, señala Valls.

Fantasía y conexión con la realidad del día a día

La protagonista de esta historia es una chica de 12 años a la que le encanta leer y que se ha preocupado más de atender a su padre, que se quedó viudo al nacer ella, que a su propia vida. De ahí que, como explica su creador, “sea una joven demasiado madura para su edad, capaz de ver y luchar contra las injusticias y ayudar a quien más lo necesite, ya sea su padre o sus nuevos amigos, los Números, una especie de humanos sometidos por unos seres superiores que les han quitado la capacidad de pensar”.

El texto de Manuel Valls pone sobre el escenario esa lógica aplastante con la que los niños rebaten a los adultos que se equivocan, algo muy presente en nuestra actualidad: “Ahí está Greta Thunberg o los niños que alucinaban con las últimas explicaciones de Almeida sobre Notre Dame y el Amazonas. Los adultos tienen más fuerza, tienen los medios de comunicación, el poder. Pero ver a un niño luchar por su futuro, por el cambio climático, por lo que va a heredar y estamos destrozando sus mayores me parece un ejemplo brutal”, explica Valls, quien reconoce que Anna adoraría a Thunberg. Y en este contexto nos deja la frase que Anna pronuncia a los Números para luchar contra los Porgos: “No podéis dejar que abusen de vosotros de esa manera. Cuando algo no os gusta tenéis que poder decir No”.

Anna i la màquina del temps es la historia que cualquier niño querría vivir. Grandes dosis de fantasía para estimular la imaginación pero sin perder la conexión con la realidad de cada día, dónde las emociones y los sentimientos juegan un papel fundamental.