Cuando la política baila al ritmo del rock & roll

por | 18 octubre 2017 | Cultura pop

A lo largo de la historia del rock las relaciones entre los componentes de sus bandas no han sido siempre armónicas o al menos no todo lo pacíficas que hubiera sido deseable. Lo que no es tan conocido es cómo la realidad y el contexto político del momento afectaron a muchas de esas bandas, siendo en algunos casos elementos de discordia entre sus componentes y en otros, por el contrario, dinamizadores de sus composiciones con alguna que otra contradicción.

MUSICOS-DISCORDIAChuck Berry y Jerry Lee Lewis, Lynyrd Skynyrd, Ramones y The Police.

 

Las diferencias raciales hicieron mella desde un principio en los orígenes del rock and roll, llevando a una segregación en la práctica de los músicos afroamericanos respecto de sus compañeros blancos. Mientras Jerry Lee Lewis insultaba en un concierto a Chuck Berry, y el mismo Elvis, de indisimulada ideología derechista, colaboraba con el FBI en sus innumerables cazas de brujas, apoyando a Nixon y su guerra contra Vietnam, la conocida Sweet Home Alabama del grupo Lynyrd Skynyrd, convirtió la defensa del sur de EEUU en todo un himno al racismo, llegando ser una de las 500 canciones más importantes de todos los tiempos, según la revista Rolling Stone.

The Beatles, absorbieron la década de los 60. Trasmitieron al mundo su visión fraterna, a través de algunas canciones, como Revolution y All You Need Is Love, y apostaron por los laboristas en 1964. Pero lo cierto es que en Taxman, George Harrison clama contra los impuestos, sin querer ver lo que ello conlleva de justicia redistributiva, alejándose así de otros miembros del grupo. Más perdidos, sin embargo, estaban The Who, que sin haberse posicionado políticamente, se descolgaron con una canción, en la que hacían del apoliticismo una clara muestra de rechazo a la izquierda. Así en Won’t Get Fooled Again, Pete Townshend ataca a quienes traicionan la revolución, para acabar por rechazar todo proceso revolucionario en sí mismo.

https://www.youtube.com/watch?v=ZgubG-MOPT4

Otros músicos comprobaron como su banda de siempre los encorsetaba no solo creativamente sino también a la hora de expresar sus opiniones políticas. Así, David Crosby acompañó su madurez musical con un mayor compromiso político, de tal manera que una vez fuera de The Byrds, emprendió una carrera en solitario, con una destacada militancia en la izquierda estadounidense. Caso parecido sería el de Paul Weller, que si bien nunca ocultó su socialismo como líder de The Jam, después de disolver el grupo, con su nueva banda The Style Council, se volcó con la causa laborista contra Thatcher, con algunos de los temas políticos más bailables de la historia como Shout To The Top.

El de los Ramones es un caso bien conocido. A las broncas personales entre el cantante Joey Ramone con el guitarrista Johnny Ramone, se unía un verdadero abismo ideológico; cuestión que ayudó a que no se dirigieran la palabra en 16 años. Este último era un ultraconservador racista, defensor de Reagan y Bush, Joey era todo lo contrario, se consideraba un judío de izquierdas y militante pacifista contra el imperialismo de los EEUU.

Algo similar sucedía en The Police, con las diferencias entre su bajista y vocalista, Sting, y su batería Stewart Coppeland, hijo de un agente de la CIA, con una fuerte ideología anticomunista y derechista, que le hizo posicionarse abiertamente a favor de Thatcher en su desigual batalla contra los mineros. Llegó a protagonizar agrios debates con Sting, que abiertamente socialista, aprovechó la separación para hacer más evidente su ideología, distanciándose aún más de su antiguo compañero. En definitiva, canciones y músicos que demuestran que la política también baila al ritmo de rock and roll.

 

Suscríbete al boletín mensual

El podcast de Beat València

Así suena València en invierno

Artículos relacionados

Pin It on Pinterest