Delaire, Chesterton y Delocksley, triunvirato rock

por | 28 septiembre 2014 | Cultura pop

Después de rodar durante todo el verano por la Comunidad Valenciana,  Delaire (ganadores del Sona la Dipu 2013), Chesterton y Delocksley (ganadores del Munube 2014) actuarán el próximo sábado 4 de octubre en la sala 16 Toneladas Rock Club.  

delaire en 16 toneladas el 4 de octubre en valencia

Delaire es, por sonido y actitud, una de las bandas más interesantes y con más proyección del reciente panorama rock valenciano. Con la excusa de su próximo concierto, tuvimos el placer de pasar una tarde en el Kraken Rock Bar junto con JM Martín (voz y guitarra) y Kako Navarro (bajo y coros) para compartir unas frías cervezas y hablar a tumba abierta sobre lo divino y lo humano.

Vosotros ya teníais un amplio bagaje de grupos a vuestras espaldas, ¿cómo os reunís para dar forma a Delaire? JM: Coincidimos en Kibah, básicamente es por eso. Javi García (batería) llevaba 4 años en Kibah, y cuando el grupo se deshizo nos montamos algo por nuestra cuenta. Teníamos ganas de seguir tocando y había una dirección que se empezaba a dibujar con Kibah y queríamos potenciar. Kako: Y se potenció a saco; pero eso no tiene nada que ver. Ellos sí que estuvieron mucho tiempo tocando juntos, pero yo estuve 6 meses; vamos, que para mí fue entrar, aprenderme las canciones, ensayarlas y hacer cuatro bolos. Mi bagaje en Kibah fue mucho más corto. Se acabó y dijimos: “Seguimos a ver qué pasa”.

Cuando se acaba Kibah, ¿se plantea seguir con el mismo sonido o pensáis en hacer algo diferente? JM: En Kibah había un problema: era el criterio sólo de una persona y hubo un momento de fluctuación que derivó en la separación porque venía de un sonido más oscuro y se suponía que iba a evolucionar hacia algo menos bruto, menos tosco. Nosotros lo entendimos de una manera y él (Ton) parecía que también; aunque al final resultó que quería ir por una vía más acústica. Nosotros ya habíamos rebajado la idea del sonido, entonces lo que se hace es potenciar lo que nos estaba molando de Kibah. De hecho hay temas compuestos, que no se llegaron a grabar, que eran muy del palo de Delaire. Kako: Lo que sí que es verdad es que ahora el método de trabajo y composición es totalmente diferente.

Desde que empezáis a editar, publicáis sólo pequeños EP’s o singles en vez de una gran colección de canciones, ¿a qué se debe? JM: Preferimos ir en función de lo que se haya generado. Al principio teníamos poco, pero necesitábamos tener algo grabado, más que nada para saber qué demonios estábamos haciendo; además lo necesitábamos para entrar en un concurso. Pero sí, primero sacamos dos canciones, luego tres, ahora vamos a sacar otra… Lo hacemos porque no hay medios y además, nos mola tener a la gente actualizada. No podemos grabar un disco entero porque cuesta una leña; pero por lo menos colgamos unas cuantas canciones y mantienes a la gente más o menos consciente de que existes y que estás haciendo algo. Kako: Lo bueno de que todos hayamos estado en otros grupos es que hemos aprendido de los errores, y hoy en día te gastas una pasta en grabar, masterizarlo, editarlo, las copias, la promoción, para luego la recompensa que se tiene. Nosotros fuimos directamente a la raíz de la cuestión: queremos hacer música y queremos que nos conozcan; grabamos y publicamos gratis y que se las descarguen. JM: De paso también te sirve para ir buscándote un poco. Grabas un disco con un sonido y luego te das cuenta de que ese sonido no te mola, cuando ya tienes todo el repertorio así. De esta forma es más flexible, te permite ir variando un poco; por ejemplo, en los tres temas que grabamos para el EP “Tránsito” se nota un cambio entre canción y canción; aunque hay un nexo entre ellas, van fluctuando porque nos estamos buscando todavía. Kako: Así la gente también se puede dar cuenta de la evolución, de por dónde van los tiros o dónde vamos a ir. JM: O se pueden quedar muy desconcertados.

Empezáis como trío y más tarde incorporáis a Jaume Lucas (guitarra). ¿Qué os aporta? JM: Paga el local y no come mucho (risas). Da una perspectiva. Yo no sé tocar la guitarra, siempre lo digo; llevo un año y medio tocando la guitarra, pero yo soy bajista; aunque ahora, después de un año tocando la guitarra, me pongo a tocar el bajo y no tengo ni zorra; ahora no soy nada, me he desdibujado; así que Jaume te da el dominio de un instrumento, te da una mente joven y te da feeling a la hora de componer y tocar.

Una de las mejores bazas de Delaire está en las actuaciones en directo como se pudo apreciar en el recital que disteis con Supermosca ¿Cómo afrontáis la preparación de los conciertos? ¿Tenéis intención de expandir vuestras fronteras fuera de Valencia? Kako: En los directos también fuimos selectivos, no quisimos tocar como locos. Estuvimos un año ensayando en el estudio porque queríamos que cuando enseñáramos algo a la gente tuviera cierta calidad y estuviéramos a gusto. No queríamos ir a un pueblo alejado de todo, sin cobrar, para tocar delante de 20 personas; ya tenemos una cierta experiencia, vamos a montar buenos bolos, con buena promoción y buenos grupos; currárnoslo bien en el local de ensayo y mostrar algo que merezca la pena. Se necesita tener un producto y los contactos. He visto grupos buenísimos y he pensado “cómo es posible que no estén pegando el pelotazo” y luego ves bandas que salen en todas las revistas porque tienen una productora detrás y cuando los ves en directo te das cuenta que tocan como cuando teníamos 18 años. JM: Pero eso te demuestra una cosa, no se trata de tocar bien o tocar mal, es hacer cosas que puedan gustar a la gente; y si hay público dispuesto a ir a verlos, será por algo. A ver, el mundo está lleno de gilipollas, sólo tienes que ver las noticias para darte cuenta, pero cada uno tiene su propio criterio musical.

 

delaire concerto 16 toneladas

 

 

Entrevista publicada en Revista Beat Valencia #64 Octubre 2013.

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