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El 90 aniversario de las Fallas republicanas

por | 7 marzo 2022 | València

Alcalá Zamora y Vicente Alfaro, alcalde de València, en abril de 1932.

1932 fue un año de vicisitudes en la ciudad de València. Aunque la II República se había proclamado el 14 de abril de 1931, no fue hasta el 9 de diciembre cuando se aprobó la nueva Constitución, y con ella progresos sin precedentes como el voto femenino, un Estado laico o el derecho de autonomía. El católico conservador Niceto Alcalá Zamora (1877-1949) fue elegido Presidente de la República y de inmediato comenzaron las sugerencias por parte de todos los rincones del país para que el Jefe del Estado hiciese visita oficial. En el caso de la ciudad de València, el alcalde Vicente Alfaro tuvo la iniciativa para que Alcalá Zamora visitase la capital del Turia con motivo de la festividad de las Fallas para lo cual creó una comisión especial.

El 1 de marzo de 1932, el alcalde Alfaro acompañado del pintor valenciano Luis Dubón, como representante artístico de la comisión, se reunieron en Madrid con el presidente Alcalá Zamora para hacerle la solicitud oficial, entregándole el acta en que consta el acuerdo de la corporación municipal, invitando al cordobés a visitar la ciudad de València con motivo de la fiesta de las Fallas.

Entre los comisionados valencianos estaba también Andrés Alfaro, padre del alcalde y destacado miembro del Partido Unión Republicana Autonomista, así como los concejales Donderis, Bort, Saborit y Jiménez, secretario del alcalde y Presidente de la Asociación de la Prensa.

En la misma tarde del 1 de marzo, el Presidente del Gobierno, Manuel Azaña, confirmó al alcalde Vicente Alfaro en una breve reunión mantenida en el edificio de las Cortes Españolas, su conformidad para que el Presidente Alcalá Zamora visitase València ese mismo mes durante las Fallas.

La ilusión por la visita de Alcalá Zamora era doble, si tenemos en cuenta que en 1932 se celebraron las primeras fallas republicanas, y con ellas muchísimos cambios que marcarían el devenir de la que hoy ya es fiesta declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

El alcalde de València, Vicente Alfaro, junto a Teresita Daniel, Miss España y detrás las Falleras Mayores de València, Cruz Robles y Consuelo Cariñena.

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Fue en 1932, durante el mandato del alcalde Vicente Alfaro, cuando se empleó por primera vez el término de Fallera Mayor en contraposición al monárquico de Reina de las Fallas, utilizado en 1931 para designar a la elegida Angelita Algarra.  Así pues, la primera Fallera Mayor de la historia, como tal, fue elegida en 1932, aunque con la peculiaridad de que fueron dos, las señoritas Cruz Robles y Consuelo Cariñena.

Peculiaridad que se debe a la propia novedad de los acontecimientos, pues desde 1929, con la elección de la valenciana Pepita Samper como Miss España, se generó todo un furor entorno a los diversos concursos de belleza que de inmediato se asociaron como perfecta promoción para la festividad de las Fallas, de hecho hay un antes y un después desde que la mencionada Pepita Samper se vistió con el traje típico de València.

De ahí que no deba de extrañarnos cuando vemos en las fotos de la época, vestidas con el traje típico de València tanto a la figura de Miss València como a la de Fallera Mayor, pues nada tiene que ver la histórica indumentaria de València con la fiesta de las Fallas, aunque desde entonces se ha ido concibiendo indisoluble. Y no debe de extrañarnos que en estos momentos de cambios y transición, veamos en los actos oficiales representando a las Fallas tanto a las propias falleras mayores como a las elegidas Miss València.

Boceto de la Falla de la Plaza de San Gil de E. Vidal Moreno con el lema: “La República esculpixen cuidantla a vore cóm ixen”.

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Desde 1932, el título de Fallera Mayor, lo ostentará tan sólo una persona quedando asociada con exclusividad y consolidada esta figura a la propia fiesta fallera. Son por lo tanto las Fallas de 1932, un escaparate de novedades que no podemos disociar con el hecho de la llegada de la República a España

Será también en 1932, cuando se presente el primer programa oficial de la Semana Fallera, pues hasta el momento las Fallas se reducían a un par de días. Por lo que se creó un conjunto de eventos que diesen más impacto y relevancia a la ya considerada como la Fiesta de València, pues del mismo modo que la Feria de Julio tenía su propio programa, no podía ser menos la fiesta más popular y representativa de la ciudad.

Se dio inicio a un sinfín de actividades falleras que marcaron la historia de las Fallas hasta nuestros días, como la primera “Cabalgata del Foc”, en la que el Comité Central Fallero recurrió al escultor valenciano Roberto Roca para que hiciese una monumental carroza con un colosal busto de Plutón, dios del Fuego, que fue quemada en la actual Plaza del Ayuntamiento como cierre de la Semana Fallera en representación simbólica de todas las fallas de la ciudad y que podemos considerar como el primer impulso de Falla Municipal, pues representaba a toda la ciudad y era el colofón de la fiesta.

Pero también es en 1932, cuando se dio comienzo a un sinfín de revistas falleras, alusivas incluso a todas estas novedades como la llamada “Semana Fallera”, o “Valencia y su Fiesta” así como el primer número de “Álbum Fallero” publicado por la madrileña editorial Rivadeneyra con el fin de propagar las típicas fiestas falleras y grandezas valencianas.

También aquel año desde la alcaldía de Vicente Alfaro se secularizó el nombre de hasta entonces Fallas de San José, para denominarse Fiesta de las Fallas. Así mismo, se produjo la primera “Nit del Foc” o el primer “Ninot Indultat”.

Aunque al final la visita del Presidente de la República se tuvo que aplazar hasta abril, no pudiendo estar presente en la primera Semana Fallera de la historia, la ciudad de València se volcó en unas fallas sin precedentes que dieron comienzo a una nueva era para la fiesta que todavía hoy sigue siendo la más relevante, representativa e internacional.

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Retrato del Presidente de la República, Alcalá Zamora, por el pintor Luis Dubón en la revista “El Fallero”.
1932. Hernandez Doce. Portada de la revista “València y su Fiesta”
1932. Estandarte concedido por la Academia Fuster a la mejor Falla. Obra de José Dolz, Alfonso Gabino y Ruperto Sanchis.

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