El día que Bad Bunny eligió Valencia para debutar en los escenarios de Europa

por | 16 febrero 2026 | Destacado, Reportajes

© Foto Edu Calis Eventos: Bad Bunny y Eduar Mena, en Valencia, 05/04/ 2017

La noche del miércoles 5 de abril del año 2017, Benito Antonio Martínez Ocasio, un incipiente conejo malo de 23 años recién cumplidos, actuó por primera vez en su vida fuera de América. El puertorriqueño aterrizó en la sala Moon de Valencia para estrenar sus rimas sobre las tablas del viejo continente.

En el intervalo temporal que transita entre aquella visita al local del número 200 de la calle San Vicente y su culminación hoy como máxima estrella mundial de la música, certificada en la pasada Superbowl, Bad Bunny dislocó el paradigma de la historia del pop en favor de los ritmos latinos sincopados, del baile revolucionario y del castellano con acento boricua.

Lo logró desde las entrañas del imperio. Armado con un cancionero vanguardista pero deudor de la salsa clásica. Colectando del fértil acervo de sonoridades identitarias del Caribe. Envuelto en las epifanías estilísticas de una santísima trinidad laica: Willie Colón, Héctor Lavoe y Tego Calderón. Reformulando la adicción al pop bailable entre la juventud de los Estados Unidos desde la periferia social. Y rematando con una obra maestra global en 2025, ‘Debí Tirar Más Fotos’, cimentada sobre la dignidad de los márgenes: los barrios de bloques de Puerto Rico, Nueva York y Valencia pintan el mismo gris.

La capital valenciana albergó el comienzo de la primera gira europea del reguetonero por el empeño de un hombre. El colombiano Eduar Mena emigró a España hace más de 20 años. En 2014 trasladó su residencia de Andalucía a Valencia donde desarrolla su labor como empresario promotor de la cultura latina y productor de conciertos a través de su marca Tomasa. Cuando el trap latino y la música urbana explotaron, a mediados de la década de los 2010, ‘Edu’ de Calis Eventos comenzó a telefonear a la gente oportuna.

“Cuando lo vi bajar del carrito en el videoclip ‘Tú no vive así’ supe que ese tipo era diferente, aunque solo tuviera cuatro o cinco canciones en 2016. En marzo de 2017 me enteré de que Bad Bunny giraba por España así que llamé a Jessica Córdoba, una amiga periodista de Barcelona, que contactó con el road mánager de Bunny, de la empresa Bombón Productions. Benito no tenía fechas libres, volaba hacia España el miércoles 5 de abril y comenzaba la gira el jueves en Torremolinos. Mi única opción era pactar la fecha del concierto en Valencia ese día off en el que aterrizaba. Y así fue”, recuerda Eduar.

En aquella gira iniciática, del 5 al 23 de abril de 2017, el músico caribeño completó 22 conciertos en 19 días, con citas en España, Italia, Suiza, Países Bajos y Reino Unido. El 23 de abril cerró su tour estajanovista con el triplete Bilbao, Pamplona y Zaragoza. “Me pidieron 8.500€, yo ofrecí 7.000€ y lo zanjamos en torno a los 7.500€ más gastos. Hicimos la transferencia en el momento. Quedaban dos semanas para el concierto del 5 de abril y no contábamos ni con los materiales promocionales”, rememora el promotor sudamericano, “mi diseñador hizo un cartel provisional, sin tener aún la sala alquilada, lo subimos a redes sociales y desconecté mi cabeza”.

Una hora después de colgar su anuncio, el móvil de Eduar ardía. “Fue una locura. Acordé rápidamente el alquiler de la sala Moon y lanzamos los carteles definitivos”, explica Mena, “rotulé una furgoneta negra con fotos de Bad Bunny para hacer la promoción a finales de marzo y condujimos por el centro de Valencia. Vendimos todas las entradas, alrededor de 1.000 personas llenaron el recinto”.

La mañana del miércoles 5 de abril, Edu y su equipo recogieron a Benito en la estación del AVE Joaquín Sorolla y lo trasladaron a un hotel en la Avenida de Baleares, cerca del viejo cauce del río Turia. “Era un chico tímido, apenas habló. Después cogimos confianza y lo llevamos a comer. Comentamos la posibilidad de haber doblado actuación porque fueron cientos quienes se quedaron sin entrada”, prosigue el productor.

El músico caribeño entonó sus barras por primera vez fuera del continente americano sin apenas descanso tras un vuelo transoceánico. “En el camerino, un momento antes de salir al escenario, Bunny andaba un tanto nervioso y me preguntó qué tipo de público llenaba la sala y qué canción sería la adecuada para iniciar el espectáculo. Le expliqué que los espectadores eran una mezcla de muchos valencianos, y también colombianos, dominicanos, chilenos, ecuatorianos y argentinos, y que todo el mundo le apoyaría cantara lo que cantara”, recuerda Mena, “el concierto resultó un gran éxito, como se puede observar en los vídeos que circulan por Youtube, pero lógicamente ninguno tenía la menor idea del enorme fenómeno en que se convertiría algo más tarde”, concluye el empresario latinoamericano.

DJ Ballesteros ejerció como discjockey antes de la irrupción en el escenario valenciano del artista principal. “En 2017, el movimiento de la música urbana comenzaba su ascenso al mainstream en España: no era hegemónico como ahora. Bad Bunny surge en estos ambientes más cerrados o especializados. Yo me encargaba de muchas de las aperturas para artistas latinoamericanos que visitaban España”. El vídeo grabado por el equipo del deejay es uno de los documentos reveladores de aquel primer concierto de Benito en Europa.

El reguetonero regresó a tierras valencianas cuatro veces más. A lo largo de los años se fueron quedando cortos los escenarios de la Plaza de Toros de la calle Xàtiva, la Marina Sur del Grao y los recintos festivaleros de Benidorm y Borriana, hasta que, en 2022, el primogénito de los Martínez-Ocasio emprendió el camino hacia la cultura de masas con el álbum ‘Un Verano Sin Ti’. La industria musical valenciana ya no pudo competir en la liga de grandes estadios. “En su primera visita nos presentaron y hablamos unos cinco minutos antes de su actuación. Cuando acabó el concierto brindé con él y su equipo. Se mostró cercano, hubo buenas vibras y me pareció un artista muy agradable. En la siguiente gira también trabajé en su visita al Latin Fest de la Plaza de Toros de Valencia, pero con aforos más amplios y después de su impacto mediático no fue posible acceder a él”, recuerda el deejay madrileño.

La próxima gira de Bunny pasará dos veces por el barcelonés Estadi Olímpic de Montjuïc y hasta en diez ocasiones por el Estadio Metropolitano de Madrid. El artista latino no realizará gira de conciertos en los Estados Unidos de Trump ante el temor de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE) arreste y encierre en los campos de detención al público asistente. Nunca las canciones americanas de baile y resistencia resultaron tan necesarias.

© Foto DJ Ballesteros: Bad Bunny y DJ Ballesteros en camerino Valencia, 5 abril 2017.

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