El triunvirato de El Joven UN DISCO, UNA PELÍCULA, UN LIBRO.

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Hola. Me llamo Jose Antonio Nova, aunque todos mis amigos me conocen desde hace muchos años como “El Joven”, pese a que ya he cruzado la honrosa frontera del medio siglo. Desconozco si me llaman así por mi genética o porque me aprecian mucho. Podéis encontrarme los fines de semana tras la barra del George Best Rock Club. Antes estaba del otro lado, pero como iba mucho no sé muy bien qué ha pasado y aquí estoy. Me encantan los cómics, la literatura de terror y ciencia ficción, las series de género fantástico y las pelis de superhéroes, pero creo que me faltan puntos para el carnet de friki. Debe ser porque a veces veo cosas “serias”.

joven-beat Foto: Juan Pardo

Desde mi más tierna adolescencia (una vez fui joven) me flipa el rock and roll y tras un paréntesis de paternidad que deja un legado de una hija y un hijo maravillosos en este mundo, volví a zambullirme en esa pasión y comencé a aporrear una guitarra eléctrica con más o menos fortuna y con el sueño de llegar a formar parte de una banda de rock and roll. Mis vecinos compartían ese sueño con tal de que dejara de atormentarlos en casa. Al parecer también lo compartía Raúl Tamarit, afortunadamente por razones más creativas, y hace casi una década me ofreció entrar a formar parte de Los Radiadores. Y aquí seguimos, con una buena colección de conciertos y discos a las espaldas junto a nuestros compañeros y amigos Sergio Domingo y Vicente Vila “Metralla”. El año que viene celebraremos diez años de existencia con nuevas canciones y algún evento por perfilar. Mientras tanto podéis vernos en acción los próximos viernes 10 y sábado 11 de mayo teloneando a nuestros amados Los Enemigos en la sala 16 Toneladas. Acudid y sentid nuestro calor y la suavidad de nuestros puños en alto.

 

DR. FEELGOOD STUPIDITY (1976)

Bueno, estos señores no necesitan presentación alguna. Creo que tienen todo lo que le pido a una banda de Rock and Roll: nervio, energía, frescura, cero complejos y una presencia escénica que quita el hipo. Irrumpieron en la escena para pegarle un puñetazo en la boca del estómago al rock sinfónico y sus interminables solos. Para música docta la suya. Devolvieron el rock and roll al lugar que le correspondía: antros donde olía a sudor y cerveza. Bendito sea el pub rock. La energía que destila cada uno de los temas del tercer disco de Dr. Feelgood te hace saltar del asiento salvo que estés muerto. Versiones de Bo Diddley, Rufus Thomas, Solomon Burke o Sonny Boy Williamson que en manos de los de Essex suenan como un puto cañón, y por supuesto temas propios que se están grabados a fuego en mi memoria como “She does it right”, “Going back home” o “Roxette” , lecciones magistrales de rock and roll en menos de tres minutos. Eran más punks que esos niños pijos que poblaron Londres poco después con crestas de colores y chinchetas en los cueros. Insuperables.

ALIEN: EL OCTAVO PASAJERO RIDLEY SCOTT (1979)

Una de esas películas que no te cansas de ver. Ha envejecido muy bien y mantiene estoicamente el tipo frente a cualquier producción actual con mayores recursos en efectos especiales. La mezcla perfecta entre la ciencia ficción y el terror, mis dos géneros favoritos. Te mantiene en tensión de principio a fin. Destaca su estética y su iluminación que se aleja de lo habitual hasta la fecha en películas de este tipo, con una imagen más “sucia” e industrial de la nave espacial y sus ocupantes, casi como si fuera una refinería de petróleo y la tripulación sus operarios, nada de colores brillantes ni ropa espectacular y glamurosa. Quizá Douglas Trumbull se aproximó anteriormente a esta estética de factoría del espacio en “Naves misteriosas” (1972). Por supuesto el monstruo diseñado por H.R.Giger entra por derecho propio en el imaginario popular como la encarnación del terror cósmico nacida de la peor de las pesadillas lovecraftianas. Algo que fue muy novedoso en esta película y luego imitado hasta la saciedad fue que por primera vez una mujer, la teniente Ellen Ripley (gloriosa Sigourney Weaver) era la encargada de luchar hasta el final contra el alienígena sin necesidad de que un machote espacial la salvara en el último momento. Menuda era. Parecía que ese rol lo iba a llevar a cabo el capitán Arthur Dallas (Tom Skerrit), prototipo de varón valiente que se enfrenta sin temor a la oscuridad y lo desconocido y que es uno de los primeros en palmar, lo que te deja totalmente descolocado la primera vez que ves la película. También resulta curioso que un hombre sea “violado” por un alienígena que introduce una especie de largo pene por su garganta y “dé a luz” a la monstruosa criatura que luego les da caza. Esta película está en el Top Ten de mis favoritas.

He de decir que tenía once años cuando se estrenó y no me dejaron entrar al cine ni acompañado de mi madre. Cabrones. Tuve que esperar aún varios años para verla.

EL UMBRAL DE LA NOCHE STEPHEN KING (1978)

Es la primera compilación de relatos cortos de Stephen King. Este caballero es en buena parte responsable de mi devoción por el género del terror y por su obra en particular. Esta colección de relatos, a cual más aterrador, incluye algunos títulos como “Los chicos del maíz” y “Camiones”, que más tarde fueron llevadas al cine con desigual fortuna. Recuerdo que algunos de los que más me impactaron fueron “Los misterios del gusano”, “Materia gris”, “Campo de batalla” y “El hombre que amaba las flores”. Pero sin duda el que más me acojonó fue “El coco”. Todavía miro con desconfianza la puerta del armario por las noches. A ver, que lo leí en mi temprana adolescencia, esos años en los que uno es tan impresionable. Alguna desventaja tiene que tener la juventud.

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