L’emperador: Tierra a la vista LOCO CLUB. SÁBADO 23 DE MARZO

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L´emperador se dio a conocer con “Manual d´instruccions per escalar una muntanya” (2016), un intento de cartografiar las emociones que contó con Paco Loco en la producción. El segundo paso de la formación de Canals, “La gran aventura”, se beneficia del toque de varita de otra mano experta: Carlos Hernández, figura clave a la hora de definir las sonoridades del poprock de los noventa. Con él al timón confirman que van ocupando un lugar destacado en la interesante lista de grupos que conforman la nueva escena pop valenciana. Charlamos con Antonio Requena (guitarra y voz) con motivo de la presentación del disco el sábado, 23 de marzo, en el Loco Club.

 Emperador-9090@VikPamNox Fotos: VikPamNox

El poema de Lewis Carroll “La caza del Snark” describe con mucho humor “el viaje imposible de una tripulación improbable, para hallar a una criatura inconcebible”. El artista granadino Juan Alcalá dice que se inspiró en este texto a la hora de diseñar la portada del disco, en la que aparece una bola del mundo pintada de blanco. Es quizá una forma gráfica de describir un tema que subyace en las letras: la necesidad de buscar herramientas para afrontar o al menos describir aquello que desconocemos o nos perturba.
Creemos que Juan Alcalá captó perfectamente la esencia del disco, hablamos mucho de las canciones y del contenido lírico antes de ponerse a ilustrar la portada, cuando nos la presentó quedamos maravillados, no había mejor manera de englobar las diez canciones que forman “La gran aventura”. La bola del mundo en blanco da todo el sentido gráfico que el disco necesitaba, tantas veces hay que volver a empezar y tantas veces vamos en busca de lo que necesitamos para ser felices que tener un lienzo en blanco siempre nos ayuda a volver a empezar.

El alpinismo ha generado siempre una literatura muy rica. Da la impresión de que vosotros recogéis esta tradición y la volcáis en unas letras que miran al horizonte y abordan los desafíos cotidianos. En “Atles” tratáis de cartografiar los sentimientos. ¿Nos sentiríamos menos perdidos emocionalmente con la ayuda de un mapa o una brújula?
Seguramente haríamos más caso a las emociones que al propio mapa o brújula y esa es una de las cosas que nos hacen aprender, que nos forman como personas y nos ayudan a crecer. Es cierto que es necesario tener claros los caminos por los que nos queremos mover, aunque muchas veces esos caminos no tienen salida y nos hacen retroceder para volver a empezar, así vamos creando nuestro propio mapa, nuestra propia gran aventura. Si todos tuviéramos el mismo mapa o brújula esto sería muy aburrido, iríamos todos por el mismo sendero sin ningún tipo de emoción.

El disco cuenta con la contribución decisiva de Carlos Hernández en la producción. Una figura clave que ha contribuido a definir las sonoridades del pop-rock a partir de los 90, dejando su huella en discos de Los Planetas, La Habitación Roja o Triángulo de Amor Bizarro. ¿Qué os ha aportado tenerle al timón?
Contar con Carlos Hernández nos ha aportado muchas cosas, pero sobre todo hemos aprendido que la canción siempre es lo más importante. Al principio le mandamos las canciones con acústica y voz a partir de ahí empezamos a trabajar las estructuras de las canciones, una vez entramos en el estudio ya empezamos a abrigar las canciones con arreglos y con capas de guitarras y sintes. Carlos es un persona muy nerviosa que te mantiene en tensión durante toda la grabación y hace que sea imposible la distracción antes de acabar una canción. En realidad para nosotros ha sido muy fácil trabajar con él, hablamos el mismo idioma musical y eso lo hace todo mucho más fácil. ¡También hemos aprendido lo que es la “zurra” (una bebida consistente en una mezcla que toma como base el vino tinto o clarete), como Carlos diría, todo al 20!

Habéis mostrado siempre mucho mimo a la hora de elegir las personas con las que trabajáis. Recordemos que otro grande, Paco Loco, produjo vuestro primer disco.
Creemos mucho en la figura del productor, es muy importante que alguien externo al grupo vea las canciones desde fuera y que nos pueda aportar su visión para que las canciones alcancen otra dimensión. En el primer disco trabajamos con Paco Loco en el Puerto de Santa María y es una de esas experiencias que nos llevamos con nosotros para siempre. Cuando empezamos a componer nuestro segundo disco pensamos que Carlos Hernández era el productor ideal para estas canciones, así que nos pusimos en contacto con él, accedió a producir nuestro segundo disco y empezó el intercambió de archivos para la preproducción de las canciones. Contar con Carlos para este disco ha sido maravilloso y todo un acierto. Seguro que volvemos a trabajar con él.

La dualidad y la descripción de los claroscuros también recorren el disco. “Dr. Jekyll & Mr. Hyde”, con la que cerráis el disco, es el ejemplo más evidente. Una canción que está marcada por unas circunstancias personales muy duras evocadas a través de la ternura.
Durante la grabación del disco falleció mi abuelo materno, una persona a la que estaba muy ligado, era pintor y manteníamos muchas charlas sobre sus cuadros o sobre los pintores que nos gustaban. La demencia te hace ver dos caras totalmente diferentes de una persona, por eso pensé en escribir esta canción, no solo por hacer un homenaje a mi abuelo, sino porque hay muchas personas que están sufriendo esta enfermedad desde fuera y puede que si la escuchan les pueda ayudar. Seguro que allá donde esté se pondrá esta canción mientras pinta alguno de sus nuevos cuadros. Espero que los pinceles recorran el lienzo al ritmo de “La gran aventura”.

En “Cel del sud” lográis una verdadera proeza. Es una de vuestras canciones más líricas pero también más potentes e intensas. Y, claro, se redondea con la colaboración de Jorge Martí (vocalista de La Habitación Roja).
“Cel del sud” desde el principio fue la canción favorita de Carlos, queríamos lograr que fuera una canción con mucha intensidad, que no bajara en ningún momento, que siempre estuviera arriba y al final lo conseguimos. Durante la grabación le dijimos a Carlos que estaría guay que Jorge colaborara en alguna canción, Carlos ha trabajado con ellos y les tiene mucha admiración, así que le pareció una idea genial. Decidimos esperar a tener el disco acabado para poder hacerle la propuesta, una vez grabado Carlos le mando la canción y cuando Jorge la escucho le dijo que le había gustado mucho y que estaría encantado de colaborar. La Habitación Roja es un referente y tenerlos en este disco es fantástico. A día de hoy aún flipamos cuando la escuchamos.

También habéis echado mano de acontecimientos históricos en algunas canciones (el asedio de Varsovia en la Segunda Guerra Mundial o La Guerra de los 100 años) para hablar de lo que Unamuno llamaba la intrahistoria, es decir, las intermitencias sentimentales, aquellas que verdaderamente nos sacuden. ¿Os seducía la idea de utilizar las grandes convulsiones colectivas para hablar de lo íntimo?
“Varsòvia” es un poema de Maria Sevilla, cuando llegamos a las final del “sona” nos pusieron una prueba que era musicalizar un poema, cuando lo hicimos nos gustó mucho el resultado y decidimos meterla en el disco. “La guerra dels 100 anys” es una canción protesta, nos quejamos a nuestra manera de las cosas que no nos gustan; ponerle este título ayudaba a sintetizar lo que queremos contar en ella. Posiblemente esta canción sea una de esas canciones que tiene varias lecturas, cada uno la puede enfocar desde su propio punto de vista y la puede interpretar de una u otra manera.

Ya hemos dicho que Carlos Hernández (vuestro productor) fue determinante en el sonido del pop-rock de los 90. Justamente la música del final de esta década os ha influido tremendamente. Sin embargo, la habéis filtrado con una sensibilidad muy personal.
Nos gusta mucho la música de los 90, hemos crecido con ella y posiblemente sea una de nuestras influencias más visibles. No solemos coger discos de referencia para definir nuestro sonido, nos gusta ir creando poco a poco nuestro propio sello y que algún día nos puedan identificar por éll. Aunque claramente, ahí están las influencias. Somos muy noventeros.

En Copo, vuestro proyecto anterior, cantabais en castellano. ¿Cómo os planteasteis el salto al valenciano? En poco tiempo se han roto todos los clichés que ligaban el uso del valenciano a unos estilos muy concretos.
Fue un paso natural, el valenciano es la lengua que usamos en nuestro día a día, entre nosotros hablamos valenciano, así que no fue nada forzado. Es cierto que cada vez hay más grupos cantando en valenciano y eso es algo muy bonito, grupos como Senior, Gener, Tardor o El Jovens están ayudando a que el valenciano no sea algo raro de escuchar. Además cada vez hay más estilos musicales cantando en valenciano y eso solo hace más que demostrar que en Valencia hay grandes músicos haciendo música de mucho nivel. Aún queda mucho camino por recorrer pero seguro que en unos años cantar en valenciano será algo normal, como cantar en castellano o en inglés. El idioma no debería ser una barrera para escuchar música.

Una vez pase la locura fallera, el 23 de marzo, tenemos una cita para descubrir estas canciones en directo en el Loco Club? Una noche en la que también se subirá al escenario Joe Pask. ¿Qué podemos esperar? ¿Tenéis otras fechas a la vista?
Sí, el 23 de marzo es la puesta de largo del disco, un concierto en el que tocaremos todas las canciones de “La gran aventura” y alguna de nuestro primer disco “Manual d’instruccions per escalar una muntanya”. Hay alguna fecha más cerrada que poco a poco iremos descubriendo, pero de momento el 23 todos al Loco.

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