Los Radiadores, el rock después del rock SALA 16 TONELADAS. VIERNES 10 Y SÁBADO 11 DE MAYO.

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El camino del corredor de fondo suele ser a menudo tan solitario como ingrato. Pero al final, el trabajo y la constancia acaban dando sus frutos. Es el caso de Los Radiadores, que después de casi una década peleando desde la trinchera, fieles a su propio estilo de su rock de guitarras de referencias tan clásicas como atemporales, ya se están labrando un nombre dentro de la escena del rock no solo local sino también estatal, recogiendo halagos y parabienes por parte de unos medios normalmente tan centrados en el hype de turno. Merced a trabajo, fe, y buenas canciones, que al final es lo que cuenta, la banda liderada por Raúl Tamarit teloneará a sus adorados Los Enemigos en las próximas dos fechas de los madrileños el 10 y 11 de mayo en la sala 16 Toneladas de València. Ocasión que viene que ni pintada para mantener una amena charla con Tamarit sobre lo humano, lo divino, y los geniales Radiadores. Va por ustedes.

RADIADORES-BEAT Foto: Nicolás Nova

Siempre se ha citado a Los Enemigos como una de las mayores influencias en la música de vuestro grupo. Compartir escenario finalmente con ellos, ¿es un sueño hecho realidad, o más bien un premio a vuestra trayectoria hasta la fecha?
Nunca hemos negado la influencia de Los Enemigos. No sería honesto por nuestra parte. Ciertamente es un grupo que me impactó en el momento que los escuché la primera vez, todavía recuerdo el día. Recogen todo lo que le pido a un grupo de rock and roll: influencias bien asimiladas, personalidad, buen sonido, versatilidad, excelentes letras, cercanía, ajenos al rollo ese de rockstars, constantes y pasando de modas. Esas son algunas de las virtudes que destacaría. Supongo que si le dices al Raúl de hace 25 años, ese que con 16 o 17, devoraba “La cuenta atrás”, “Ferpectamente”, “La vida mata”, “Un tío cabal”, “Sursum Corda” o “Tras el último no va nadie”, que algún día se subiría al escenario con ellos se partiría el culo en la habitación de casa de sus padres. Por aquel entonces no se me había pasado por la cabeza ni montar un grupo de música… Miento, se me había pasado pero con desastrosos resultados. Y ya ves… La propuesta vino por parte de Pepito de 16 Toneladas que siempre nos tiene en buena consideración, y lo vio clarísimo.

Aunque no hubierais compartido cartel hasta ahora, tu relación personal con Josele viene de largo, ¿no es así?
Bueno, pues desde que empecé a ir a festivales y a conciertos allá por el lejano 96. Desde entonces pues lo he entrevistado en varias ocasiones, hemos coincidido en saraos, siempre que viene a Valencia, sea con Los Enemigos o en solitario voy a verlo, y sobre todo fue Josele quien me presentó en Albacete a Rosendo. Me parece una persona legal, fiel consigo mismo y honesto. Seguramente, junto a Doctor Divago, sea el grupo que más veces he visto en directo.

Además de Los Enemigos, siempre se han citado otras influencias como The Clash, Lagartija Nick, The Cramps, Siniestro Total…todas ellas bandas míticas del siglo XX. ¿Qué le falta al rock de siglo XXI para facturar bandas de la envergadura de todas estas bandas clásicas?
Esas bandas que citas se caracterizan por tener una enorme personalidad. Supongo que ahora mismo hay bandas con fuerte personalidad, pero que tampoco llegan muy lejos, o hay que buscar en los subterráneos. Se intenta imitar cánones establecidos, o que le ha funcionado a otros, o directamente hacer versiones. Buena parte de los grupos de rock se fijan únicamente en lo que ponen en Rock FM, en Fito o en Extremoduro, y claro, ya no hay nada más. Y entonces se limitan a versionearlos y ya está. También es cierto que últimamente no sigo demasiado la actualidad musical. Estoy en otras cosas musicales que me aportan bastante más. Pero lo que sí he notado que hay una escena underground muy rica de gente que va muy a su bola, reivindicando el punk, los sonidos clásicos, el surf… con frescura y naturalidad. Esa es la parte que me gusta del asunto.

Gran parte del rock actual ha caído en una serie de tópicos tanto estéticos como temáticos muy manidos de cara a la galería. ¿Es una de las claves para que las nuevas generaciones se desentiendan cada vez más del rock a favor de otros estilos como el hip-hop o el trap?
Yo lo veo normal que la gente joven busque otras disciplinas, y que huya de ciertas estéticas clasistas. Aun así yo creo que estamos generalizando, por los locales de ensayo yo veo a chavales y chavalas muy jóvenes que les interesa el rock. Tal vez en su formato más mainstream, pero ahí van con sus guitarras eléctricas y tal. Si bien es cierto que el trap y el hip-hop ahora mismo tienen un lenguaje más universal, más de la calle, del barrio… Si el prototipo de rock es Queen o Guns ‘n’ Roses, es normal que huyan despavoridos a otra cosa. Cuando yo era chiquillo huía de Bon Jovi o cosas así, y me di de bruces con La Banda Trapera del Río. Más que nada por cercanía y porque me identificaba mas con su mensaje. Supongo que a los chavales de ahora les pasa algo parecido.

¿Si no molesta, provoca, o hace pensar, es rock and roll?
El rock´n´roll no molesta ya. No provoca. El indie ya no es independiente. Se han convertido en géneros completamente reaccionarios. Buena parte de los promotores también se han encargado de que eso sea así. Supongo que lo que molesta o provoca hay que buscarlo. También es cierto que estas alturas estamos curados de espanto. Ahora mismo hay grupos aportando frescura y cosas interesantes pero no suenan en las grandes emisoras de radio. Hay que buscarlo. Si tienes tiempo para rastrear las plataformas digitales acabas encontrando cosas sumamente atractivas. Pero hay que dedicarle tiempo, y muchos no están por la labor.

Los Radiadores están viviendo un momento particularmente dulce. Compartir escenario con los Enemigos, único grupo valenciano en el Forever Fest de Valencia, Cada vez mejores críticas y apariciones en más medios tanto locales como estatales…¿han encontrado por fin su sitio Los Radiadores dentro de la escena rock estatal?
Yo creo que tenemos mucho por hacer todavía, y precisamente no es intentar hacernos un hueco a base de codazos. Tenemos que seguir currando y sacando cada vez mejores canciones. No somos de los favoritos de cierta prensa local, y cuidado, que no nos podemos quejar, pero es cierto que les pirra más la novedad, y lo efímero, que las carreras de fondo. Pero ahí estamos a punto de cumplir diez años, avanzando a pasitos pequeños, y sin mirar atrás ni desfallecer. No trabajamos con ninguna agencia de comunicación ni con ninguna compañía de las que mueven el cotarro, y aun así de repente sales en RockdeLux, Ruta 66, Efe Eme o El Sótano.

Tus letras se han caracterizado por abordar la realidad desde un punto de vista subyacente, huyendo de plasmarla de forma explícita. Sin embargo, en tiempos en que la realidad se ha vuelto más extraña que la ficción, es cada vez más complicado recurrir a la ficción para plasmar la realidad?
Nunca me ha gustado quedarme con lo que se ve a simple vista, con lo que destaca. Huyo de lo superficial, y prefiero bucear, y si es posible llegar a las entrañas y una vez allí cuestionarlo. Y ahí veo una realidad desde mi punto de vista. Quiero decir, la realidad es lo que cada uno crea que es. Cada uno la distorsiona como quiere para llevarla a su terreno, para ver únicamente lo que quiere ver. Intento jugar con eso, con las realidades paralelas, que según quien las oiga se pueden convertir en ficción. Así cada uno se lo pueda tomar como quiera. Preferiblemente con hielo.

¿Cómo crees que ha cambiado tu forma de escribir canciones a lo largo de estos diez años de carrera con Los Radiadores?
Creo que cada vez soy más claro a la hora de abordar un mensaje, y que no esté excesivamente encriptado. Ahora siempre llevo una libretita o en el móvil voy apuntado ideas que luego intento desarrollar. Otras se quedan en eso, en una idea. También voy almacenando letras que hay veces que consigo darles salida. Lo que sí que he notado es cada vez le doy más vueltas a los textos. Tengo varias libretas llenas de tachones que ido modificando con el tiempo.

Tras casi una década de carrera, empieza a asaltar el miedo a no repetirse a la hora de encarar material nuevo? ¿Cómo lo afrontas?
No es algo que nos obsesione. Las canciones nuevas son eso: Canciones nuevas, con otra letra, con otro mensaje, o con el mismo, pero desde distinto punto de vista. Somos lo que somos. Y lo que llevamos al local de ensayo sale de forma natural. No somos de los de: vamos hacer un disco de hardcoremelodicoindustrialindiefolk, con reminiscencias de Fugazi y de Sabina. Las canciones te piden a donde quieren ir, y forzarlas seria desnaturalizar el concepto y la idea.

¿Estáis preparando algo especial para ese próximo décimo aniversario?
De momento estamos preparando canciones nuevas, y eso si nada lo impide verá la luz el próximo año. Igual aprovechamos para hacer balance de estos años. Aun no lo tenemos claro. Pero lo que es seguro que es habrá disco nuevo. ¿Qué mejor que celebrar diez años con material nuevo?