Meridian Response, anatomía de la ensoñación

por | 7 diciembre 2016 | Cultura pop

El germen de Meridian Response -nombre que se le da al orgasmo cerebral, esa sensación de escalofrío feliz que nos provoca el roce de algo bello- se sembró cuando Luis Martín y Marta Domingo se conocieron en un proyecto de muy distinto cariz, Oveja Mental. La intención era lanzar canciones señaladas por la sencillez, con las que conjurar su pasión por las filigranas del folk.

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Aunque sus influencias son de lo más dispares, como lo demuestran la singularidad de sus composiciones, convocando también el dream pop -clave a la hora de definir su sonido-, la electrónica, la música clásica o unas vigorosas gotas de soul.

Comenzaron siendo un dúo pero su sonido se fue enriqueciendo ayudados por nuevos integrantes que han moldeado su discurso: cuentan en sus filas con la destreza de Gilberto Aubán (Gilbertástico) al teclado, Rebeca Ibáñez y Encarni Ninnete en los coros, Daniel Ballesta y Carlos Ayuso a la batería y Carlos Picó al bajo. Utilizan el inglés en sus letras, al igual que otras formaciones de la escena local como Badlands, Johnny B. Zero, Odd Cherry Pie o Junior Mackenzie.

Marta, que curiosamente se ha implicado en algunas de estas apuestas demostrando una versatilidad admirable que le ha conducido a poner su toque al servicio de los géneros más diversos, mantiene intacta la calma propia de una sacerdotisa nocturna, al estilo de una Nico más liviana venida del futuro. Hiere con una delicada narcolepsia, muy a lo Portishead, “Oblivion”, una canción que sabe de derrotas y de la necesidad de resistir. Canciones -“Fox Track” y “Summer House” dan buena cuenta de ello- que visten la sofisticación del pop de los cócteles espaciales de Henry Mancini y la trenzan con alquimias oscuras de sabor feérico al tiempo que provistas de un mordiente morbosamente velvettiano.

En poco tiempo se han puesto al nivel de grupos ya consolidados del panorama nacional, y, tras ganar la pasada edición del Sona LaDipu, se lanzaron a la carretera en compañía de Miss Caffeina, La Bien Querida y Carlos Sadness. En Valencia, el directo desplegado en festivales como el Muv! o She’s The Fest nos deja con ganas de un nuevo capítulo de un viaje que acaba de comenzar. El 10 de diciembre en la sala 16 Toneladas desvelarán un disco prometedor, en una velada con marcado protagonismo femenino en la que se alían con Penny Necklace y Nathalie & The Energy.

Foto: Susana Forés

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