Moon Crackers, suave es la noche WAH WAH CLUB. VIERNES 8 DE FEBRERO

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Fue en 2016 cuando Adrián Bonilla (The Jungles, Los Monstruos de Frankenstein) sintió que muchas de sus composiciones no tenían cabida en las bandas en las que estaba involucrado. De esa pulsión nació Moon Crackers, un proyecto en el que la querencia por la música británica resulta innegable (Beatles, The Clash o The Last Shadows Puppets). Incluyen un cuarteto de cuerda en sus interpretaciones, lo que da una insólita dimensión camerística a unas canciones elegantes que exploran texturas muy cinematográficas. El 8 de febrero, en la sala Wah Wah, presentarán su EP recopilatorio “Deluxe” (2018). Una noche que se redondeará con la psicodelia setentera de los barceloneses Holy Bouncer.

BEAT-MOONCRACKERS Foto: Raquel Mallén

Este es un proyecto muy particular, ¿cómo ha sido el proceso de búsqueda de identidad de Moon Crackers? ¿Cúales han sido vuestras fuentes de inspiración?
Bueno, Moon Crackers nace de una mezcla muy rara de ideas, supongo que el proyecto me encontró a mí casi sin querer. Han sido años y años de ideas que surgían en diferentes épocas en las que escuchaba diferentes bandas y compositores de diferentes estilos. Todo eso fue generando melodías, riffs y ritmos que antes no se me habrían ocurrido y de un día para otro pasaron de ser ideas a ser un proyecto musical. Además, los músicos en Moon Crackers que han estado presentes en estos dos años de vida que tiene el proyecto también tienen influencias diferentes que, junto a las mías, crean esa identidad. Como fuente de inspiración remarcaría The Last Shadow Puppets, la época loca de los Beatles, Nick Cave, Bowie y algunas bandas sonoras de películas como las de Tarantino y las compuestas por Hans Zimmer.

Citáis siempre muchos referentes de la escena británica (desde Oasis a Arctic Monkeys). ¿De dónde os viene la querencia por estas músicas?
La escena británica es algo que siempre ha destacado y yo creo que siempre lo hará. Tienen algo que el resto no tenemos, pero sabemos apreciar. En mi caso, Oasis y Arctic Monkeys me cambiaron la vida. Me abrieron los oídos a otras músicas y me llenaron de inspiración para dedicarme a hacer canciones. Son de esas bandas que ya sea por herencia de hermanos, por amigos de amigos o por curiosidad, te llegan de repente y se quedan siempre. En Moon Crackers tengo la suerte de compartir esa querencia por estas músicas con el resto de músicos. Cosa que ayuda bastante a la hora de buscar algo que nos guste a todos.

La inclusión de un cuarteto de cuerda le da una rara dimensión camerística a vuestras canciones. ¿Cómo lleváis a cabo estas colaboraciones con gente procedente de la música clásica? ¿Resulta complejo? El resultado es un diálogo muy estimulante.
Es algo complicado la verdad. Es muy fácil decir “y metemos cuerdas aquí y aquí” pero a la hora de la verdad, sobre todo al principio, fue una locura. Yo no tengo estudios de conservatorio y lo último que tengo de teoría musical viene del instituto. Tampoco quería que para el cuarteto fuese una responsabilidad el tener que componer, en ese tema soy muy solitario, así que me he ido apañando y aprendiendo por mi cuenta de forma que ellos simplemente vienen y tocan. Obviamente, en más de una ocasión me han echado un cable para que todo sea legible, suene correcto y esté bien escrito. Es muy caótico, pero nos apañamos bien.

“To Heaven From Hell” es una de vuestras canciones más intensas y decididamente roqueras. Sin embargo, pese a lo que podría parecer en un primer momento, la intervención del cuarteto de cuerda se engarza perfectamente.
Sí, la verdad es que estamos contentísimos con las cuerdas en esta canción. La base la hicimos juntos en el local de ensayo, sin las cuerdas, y nos parecía demasiado ‘rockera’ como para añadir cuerdas y que quedase todo bien, pero fue una sorpresa. De normal yo llevo prácticamente todo hecho y vamos añadiendo y editando capas, pero en este caso salió muy fluido, muy en conjunto y creo que se nota cuando la escuchas.

Con una estructura poco usual, “Fools In Charge” desprende mucha energía. En su letra se cuelan vampiros y mencionáis a Sherlock Holmes; sorprende la multitud de detalles sonoros que dan lugar a una especie de barroquismo silvestre e impredecible.
‘Fools In Charge’ es una canción que habla sobre la industria musical y sobre lo cruel que puede llegar a ser a veces. Quería que la incertidumbre de la estructura representase esa sensación de no estar seguro de qué es lo que viene. Los vampiros es una referencia a la canción “Perhaps Vampires Is A Bit Strong But…” de Arctic Monkeys, que habla de lo mismo. Para nosotros describir a ciertas personas como “chupasangres” no es suficiente, y de ahí la frase “Vampires is not strong enough”. Sobre Holmes, bueno, creo que en esto de la música tienes que saber qué pasos has dado para saber por dónde avanzar, tienes que saber con quién te mueves y vigilar a aquellos que se dedican a entorpecer el camino. Watson nos cuenta las hazañas de Holmes, y está bien que todos tengamos a nuestro Watson interior escribiendo todo, por si las moscas.

Owen Pallet o Andrew Bird (ambos violinistas) son músicos que obviamente se sirven de las cuerdas. Vuestra música además transita texturas muy cinematográficas que van de lo íntimo a lo épico. Pueden hacer pensar en Morricone o en una banda sonora de Tarantino. ¿Era esa vuestra intención?
No creo que fuese la intención, pero desde luego la influencia está y siempre ha estado. “Man With A Harmonica” de Morricone es de mis composiciones favoritas y qué decir de Tarantino. Esa epicidad de Morricone y esa fluidez en los “soundtracks” de Tarantino es algo que si podemos meter, lo hacemos. No porque queramos que sea digno de ellos, o porque sea nuestra intención que la gente piense que así lo buscamos, sino porque ya viene de serie. Cuando te alimentas tanto de influencias tan reconocidas, inconscientemente buscas eso, y a veces te acercas. Nunca lo consigues, ni lo conseguirás. ¡Pero te acercas!

En vuestro nuevo EP (“Deluxe”) habéis incluido, junto a dos nuevas canciones, las composiciones que aparecían en vuestro debut, un EP homónimo que vio la luz en septiembre de 2017.
No hemos vuelto a grabar nada realmente. Lo grabado en 2017 lo hemos dejado tal cual. “Deluxe” ha sido una excusa en el fondo. Cuando nos estrenamos en 2017, muchos nos pidieron el formato en físico y no lo teníamos. Además sumamos un par de canciones que fueron saliendo durante el proceso de ensayos. La mezcla del primer EP y las canciones que no llegamos a grabar en su momento. Así que, nos pusimos a ello, grabamos además una cover como es “Hey Bulldog” y juntamos todo el material para poder lanzarlo en físico, y relanzarlo online.

El 8 de febrero en Wah Wah actuaréis junto a Holy Bouncer, ¿cómo encaráis este concierto? ¿Tenéis otros proyectos a la vista?
Estamos encantados de acompañar a Holy Bouncer, la verdad. Habíamos oído hablar de ellos y tenemos muchas ganas de verles y acompañarles el día 8. La respuesta sería que lo encaramos con ilusión, es nuestro primer concierto de 2019 y la presentación del formato físico de “Deluxe”. Después de esto seguiremos rodeando la ciudad con acústicos, algún eléctrico saltará por aquí y por allá, quizás Madrid, quizás Barcelona. Quizás un single, quién sabe. Es mejor no adelantarse y que llegue lo que tenga que llegar. Pero preparamos las balas de plata, por si acaso.