Second Coming, el pop que no cesa

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El pasado viernes 17 de julio los valencianos Second Coming volvían a actuar en la sala Loco Club de València. Lo hacían después del parón obligado por el confinamiento y ante la incertidumbre de qué pasará con la música en directo, posible víctima de los excesos de otros sectores ajenos a la cultura. Los de la Pobla del Duc son de esos grupos que demuestran porque el rock and roll pervive en el tiempo, se renueva a sí mismo y acaba reivindicándose para generaciones futuras.

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Lejos de cualquier actitud que recuerde a pose o nostalgia, el directo de Second Coming es un recorrido por una parte de la historia del rock de matriz británica, abarcando diversas décadas, hasta llegar a hoy gracias a sus propios temas. Porque ya son cuatro los álbumes de la banda desde que grabaron aquel A usual day en 2003, hasta su más reciente obra Fallos 13 en 2013. En toda su trayectoria se pueden apreciar tanto sus influencias punk y postpunk como el renovado movimiento mod a través del britpop, así como una amplitud de miras heterodoxa como su amor por The Police. Esto hace de ellos una de las propuestas más interesantes y valientes de la escena valenciana.

Con esas credenciales se presentaron Second Coming de nuevo en nuestra ciudad, gracias al tesón de una de las salas más importantes de València, Loco Club. No fue casualidad, por tanto, que la primera canción con la que atacaron fuera “Whirlpools End” de Paul Weller, el modfather indiscutible. Toda una declaración de intenciones, por la que pasarían temas propios como “Es por ti”, “El juego”, “Sigo sin saber”, “No somos culpables” o “Ya consigo imaginar”.

Su obra condensada en sus cuatro trabajos, fue alternándose con versiones del tamaño de “Riverboat song” de Ocean Colour Scene (una de sus bandas fetiche), clásicos del tamaño de “Boys Don’t Cry” de The Cure, “Brass in Pocket” de The Pretenders, “Can’t Stand Losing You” de The Police, o referencias a estas vacaciones extrañas de la mano de los Sex Pistols con su “Pretty Vacant”, y cómo no, una de sus versiones preferidas “Design for Life” de Manic Street Preachers. Versiones que desmenuzan con extraordinaria profesionalidad, no como un relleno, sino como un manifiesto ideológico al que piden al público que se sume.

Los malos tiempos que de nuevo vivimos, hizo que cobrara especial referencia “Chaplin”, un tema de su último trabajo, Fallos 13, en el que se hacían eco de las movilizaciones populares producidas contra el austericidio de la crisis anterior y que el gobierno ultraliberal holandés quiere convertir nuevamente en actualidad. Un concierto redondo, ejecutado con honestidad, valentía y buenas vibraciones, características de este grupo valenciano que ha consolidado por derecho propio un espacio en la escena valenciana y estatal.