Tacones cercanos OPINIÓN

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¿No es raro que, si puedes elegir cómo vestir, elijas prendas que evidencian tu sumisión? Me alucina que haya mujeres que (según sus propias palabras) eligen de forma voluntaria llevar velo. También me sorprende que haya quien elija llevar tacones. Al menos el velo no te daña la columna, ni te molesta al correr, ni te quita estabilidad, pero… ¿tacones?

patricia Foto: Pilar Taberner.

 

“Bueno, te levantan el culo…” ¿Y qué? ¿Para qué quiero yo que mi culo esté más alto? ¿Acaso me dedico a cagar techos?
La respuesta está clara: el culo alto y las piernas largas son características apreciadas en las mujeres. O sea, llevo tacones para gustar. Igual que llevo velo para gustar, para encajar en la idea de “mujer” que agrada a una mayoría social.
Muchas veces no elijo lo que es mejor para mí sino que asumo que lo mejor para mí es gustar a los demás. Sobre todo si esos “demás” son poderosos.La libertad es un concepto complejo y bastardeado. Es complicado entenderla en un plano teórico porque va unida a la acción. La libertad no solo se piensa, sobre todo se practica.

Pero volvamos a los tacones. Creo que son una clara muestra de rendición ante el patrón. Usar tacón es decir: estoy dispuesta a hacer sacrificios para agradarte. Viviré más incómoda si es necesario. Sé que te gusto más así, insegura, menos capaz, al borde del tropiezo.
También están las corbatas. Según yo lo veo no es un hombre libre quien las “elige”. ¿Imaginas a alguien que curra solo, desde casa, poniéndose una corbata para realizar su tarea? Raro, ¿verdad? La corbata casi siempre se la pone uno para otro. Es una pequeña soga que los hombres anudan a su cuello como muestra de sumisión. Un hombre con corbata tiene dueño, está dispuesto a hacer concesiones, a estar incómodo con tal de recibir su recompensa (el dinero es su patrón en muchos casos).
La corbata es un símbolo. Y el tacón, también.

¿Por qué nos molesta tanto el velo y tan poco los tacones o las corbatas? Pues porque la falta de libertad es como la hipermetropía, te impide ver con claridad lo que tienes más cerca. A mí me pasa con el sujetador, me resulta incomodísimo pero me lo pongo cada día para levantar mis tetas ante el mundo.

Creemos que la libertad es algo que nos dan los demás. Y no, la libertad es como el yoga: se aprende con la práctica y se practica solo en beneficio propio. La práctica es exigente. Encontrarás delicias en ella, pero precisa de tu compromiso.
Ningún libro sobre yoga puede sustituir el aprendizaje mediante la práctica. Y ningún ensayo sobre la libertad te va a enseñar lo que la libertad es. Tienes que ponerte a ello.
Yo intento practicarla. Como hoy, que escribo esto libre. Sin sujetador. Notando el frío mármol del suelo.