The Rubinoos, la edad de oro del power pop

por | 11 enero 2016 | Cultura pop

The Rubinoos siempre apostaron por la diversión a la hora de mostrar sus inquietudes musicales, eso explicaría como, actuando de teloneros de Jefferson Airplane, lograron irritar al público con versiones de los Archies y de la canción de un anuncio publicitario de un refresco de cola. Así es la banda que crearon Tommy Dunbar y Jon Rubin, dos gamberros de instituto que recuperaron la majestuosidad de los tiempos de la invasión británica (Beatles, Hollies, Who) para añadirle una buena dosis de optimismo pop.

RUBINOOS-EN-LOCO-CLUB

El grupo californiano vuelve a visitar Valencia para presentar la reedición en vinilo de sus tres primeros discos, y que son fundamentales para entender el grado de perfección melódica que alcanzó el power pop: su debut The Rubinoos (Beserkley, 1977) comienza con una delicada versión de “I Think We´re Alone Now” (original de Tommy James and The Shondells) capaz de fundir el corazón más duro, para después dar paso a unas cuantas canciones que han acabado siendo fundamentales en el repertorio de la banda (“Leave My Heart Alone”, “I Never Thought It Would Happen”, “Hard to Get”).

Por otro lado, su segundo disco, “Back to the Drawing Board” (Berserkley, 1979) contiene el que es posiblemente unos de los himnos definitivos del power pop; por supuesto estoy hablando de “I Wanna Be Your Boyfriend”, maravillosa obra maestra del género al nivel de “My Sharona” o “Rock ´n´ Roll Girl”; aunque si hay una canción que también merece destacar dentro de este trabajo, esa es “Arcade Queen”, una oda a esas diosas de los antiguos (y desaparecidos) salones recreativos que, gracias a su belleza y soltura, se convertían en las reinas de los pinballs.

Desgraciadamente, en mitad de su carrera, The Rubinoos se quedaron sin discográfica, y el que iba a ser su tercer trabajo no vio la luz hasta varios años más tarde; a pesar de todo “Basement Tapes”(One Way Records / Not Lame Recordings, 1993) mantiene la esencia musical del grupo: desde el encandilador estribillo de “Hurts Too Much” (del cual han bebido genios actuales como Kurt Baker o Adam Schlesinger) hasta el divertido “Saturday Morning Cartoons” (con un sonido cercano al universo de los Monkees) todo en este trabajo respira amor por las melodías, por no hablar de la épica adolescente de “I´Dont Wanna Break Up” (bellamente influenciada por el legado de Buddy Holly y Frankie Valli & The Four Seasons).

The Rubinoos tocarán dos días seguidos en el Loco Club: 15 y 16 de enero (esta última fecha constará de un concierto matinal para que disfruten los más peques), y seguramente también recuperarán material de otros excelentes álbumes como “Paleophonic” (Vàrese Sarabande, 2000) o “Automatic Toaster” (WPR, 2010), así que un servidor ya se está preparando su americana y sus Converse para volver a disfrutar del mejor género musical de todos los tiempos.

https://www.youtube.com/watch?v=sFSlaeeuxp0

Suscríbete al boletín mensual

El podcast de Beat València

Así suena València en invierno

Artículos relacionados

Pin It on Pinterest