The Woggles, aullidos cavernosos

por | 11 diciembre 2016 | Cultura pop

A finales de los 80 el garage rock vivió una pequeña revolución en los Estados Unidos: recogiendo el testigo de bandas como The Fleshtones o Fuzztones, pero con la mirada puesta en sus hermanos escandinavos (The Nomads, The Creeps, Union Caribde Productions), una serie de grupos llevaron el rock´n´roll a nuevos niveles de diversión.

the-woggles-valencia-loco-club

Algunos de ellos le añadieron punk rock a su discurso musical, como es el caso de los neoyorquinos The Devil Dogs (prácticamente hijos bastardos de los Ramones) o New Bomb Turks con su alucinante versión del “Mr. Suit” de Wire. Otras formaciones buscaron introducir gotas de originalidad en sus canciones, por ejemplo The Raunch Hands destacaron por un protagonismo del saxofón en muchos de sus temas, mientras que The Gories actualizaron el sonido Detroit de MC5 y The Stooges.

De toda aquella generación que renovó el rock garagero norteamericano, The Woggles fueron los que más se mantuvieron fieles a sus influencias sesenteras, siendo fundamentales al convertirse en puente entre dos generaciones (la del revival de los 80 y las bandas del nuevo milenio como The Hives o The Von Bondies) que mantuvieron vivo el espíritu del recopilatorio Nuggets.

Procedentes de Georgia, los componentes de The Woggles tienen los nombres más molones de toda la escena: Buzz Hagstrom, Dan Elektro, Flesh Hammer y The Professor Mighty Manfred podrían ser superhéroes de la Marvel, pero en realidad son cuatro músicos que, desde los primeros discos de la banda, ya demostraron ser capaces de encapsular la energía y la vitalidad de los grandes maestros del sonido fuzz. Si uno bucea en el interior de Teendanceparty (1993), Get Tough! (1997) o Wailin´ With The Woggles (1998) encontrará suficientes motivos para organizar un buen guateque repleto de aullidos cavernosos (“Hang Up”), rockabilly para una peli de serie B (“Zombie Stomp”), protopunk de influencia británica (“Don´t Give Me No Ass”), y sinceros homenajes a genios musicales (“Arthur Lee”) e ídolos pop suecos (“ABBA”).

Desde 2007 sus álbumes han sido publicados por Wicked Cool Records, el sello de Little Steven, guitarrista de la E Street Band y conductor de Underground Garage, uno de los mejores espacios radiofónicos sobre rock´n´roll. De esta forma hemos podido disfrutar de portentosos trabajos como Rock and Roll Backlash (2007), uno de esos discos que respiran frenesí, entusiasmo y sensación de peligro, tres de las cualidades que describen al auténtico garage rock, aquel cuyos himnos parecen haber nacido en los antros más divertidos de la ciudad (“Drive On”).

El jueves 15 de diciembre, enmarcado en la celebración del VII aniversario del Loco Club, presentarán Souled Out! (2016), un disco que comienza con ese temazo llamado “Karate Monkey”, pura adrenalina melódica, para después proseguir con píldoras guitarreras llenas de vibrante R&B (“I Can´t Please You”), o la gigantesca “True Kings of Rock & Soul” que nos muestra la verdadera esencia de la banda: ¡garage, rock, soul y diversión!

Suscríbete al boletín mensual

El podcast de Beat València

Así suena València en invierno

Artículos relacionados

Pin It on Pinterest