Valencia, 2014: Lo mejor del año musical

por | 31 diciembre 2014 | Música, Reportajes, València

Tórtel coronan con su espléndido tercer álbum la ingente producción facturada en la Comunidad Valenciana, tan diversa que podría saciar el apetito de cualquier paladar.

2014-en-valencia-musica

Un año más, las facilidades de la autoedición y las crecientes dificultades para que prácticamente nadie apueste por esa batalla (tantas veces perdida de antemano: la mayoría ya ni lo intenta) que es el fichaje por un sello de distribución estatal ha hecho que el censo de trabajos facturados en la Comunidad Valenciana haya vuelto a dispararse.

Si avistamos más allá de la frialdad de las cifras, y sin trascender el formato de álbum, convendremos en recalcar la gran heterogeneidad de estilos que marcan la producción local: dotándola de una riqueza cromática que no siempre encuentra su eco en la respuesta del público y que, al mismo tiempo, dificulta el cuño de un sonido con denominación de origen y visos de fácil exportabilidad. La prospección de públicos más amplios queda así en manos de la iniciativa individual de las propias bandas, forzadas a una ingrata tarea que excede la mera creación musical. Pero que resulta indispensable dado el contexto en el que se mueven, marcado por la saturación y la forzosa autogestión. Y esa sigue siendo, salvo casos tan puntuales que se pueden contar con los dedos de una mano, su principal asignatura pendiente.

El caso es que, más allá de la escasa correspondencia que muchas veces se aprecia entre ese potencial y una plasmación más tangible del mismo, la cantidad se ha visto frecuentemente acompañada por la calidad. Y en esas lides, ningún álbum ha volado tan alto como el tercero de Tórtel: nuestra cima del 2014, por esa audacia formal capaz de evocar a Animal Collective, la bossa o la cumbia electrónica en una misma colección de canciones. Absolutamente radiantes todas ellas, y refrendadas con un espléndido directo. Un paso de gigante, el de Jorge Pérez.

Si tuviéramos que arropar su impagable aportación con un puñado de discos con los que completar algo parecido a un Top Ten autóctono, lo haríamos con la sacudida eléctrica de rock airado que desprende el mejor álbum hasta la fecha de Senior i el Cor Brutal. Con el abrasivo post hardcore de la reválida de Teletexto. Con los hipnóticos mantras de unos Jupiter Lion que se han superado a sí mismos.

Con la consumada destreza para facturar clásicos pop instantáneos de La Habitación Roja. Con la exuberante síntesis entre tradición popular, modernidad y experimentación electrónica de los castellonenses Sitja. Con las exultantes melodías pop de sus paisanos deBigote. Con la estupenda actualización de motivos post punk de Antiguo Régimen. Con el arrebatador y caleidoscópico sentido del pop sintético de Polock. Con esa maravillosa anomalía que es el álbum de Sánchez, repleta de canciones como soles. E incluso con las exquisitas melodías de power pop de tiralíneas de Vicente Prats, editadas con todos los honores este año pese a estar facturadas hace ya unas cuantas temporadas. Un listado tan diverso y valioso con el que prácticamente cualquier paladar quedaría saciado.

Siguiéndoles muy de cerca, no nos costaría mucho situar el álbum de despedida de El Corredor Polonès, quienes decidieron tirar la toalla tras más de una década de bregar contra la indiferencia generalizada. Una pena, porque parte de su filosofía, que pugna por normalizar un lenguaje rock en catalán abiertamente exento de prejuicios, es compartida no solo por Senior i el Cor Brutal, sino también por Novembre Elèctric, Gener, Ovidi Twins, Clara Andrés o Zoo, quienes a su vez han facturado notables trabajos durante este ejercicio.

Modelo de Respuesta Polar y Elíal, por su parte, hicieron crecer estupendamente sus propuestas de la mano de Suso Sáiz. Una maduración que también experimentaron Polonio, El Ser Humano, La Gran Alianza, Cuello, Mañana Tampoco, The Blue Dolphins y otras propuestas que crecen a ojos vista, desde sus diferentes trincheras. Entre los francotiradores a quienes merece la pena destacar, por elaborar un discurso propio y singular, prácticamente autista ante las corrientes imperantes, citaremos a Wallace, Gilbertástico, Alfredo Sorlí o los inclasificables Adultos, todos ellos en la curva ascendente de sus trayectorias. Todos ellos especies a proteger. Algunos de ellos debutaban, otros simplemente afrontaban la consolidación de sus carreras.

Y ya que hablamos de debuts, si tuviéramos que elaborar un listado con los más destacados, sería sin duda el estupendo álbum de Le Garçon Rêvé (surgidos de las cenizas de Megaphone Ou La Mort) el que situaríamos a la cabeza, seguido de bandas como Johnny B. Zero, los alicantinos Futuro Terror, Stéphanie Cadel et la Caravane o los fugaces Crow Jane.

En resumen, más de una treintena de nombres que conforman una rica panorámica de lo que han dado de sí estos últimos doces meses. Un horizonte que irá perfilando nuevos contornos en 2015, con los álbumes ya anunciados de Emma Get Wild, Los Radiadores, Ramírez, Coleccionistas, Amatria y muchos otros.

Suscríbete al boletín mensual

El podcast de Beat València

Así suena València en invierno

Artículos relacionados

Pin It on Pinterest