A los 13 años, Michael Lee subió a las tablas por primera vez para interpretar obras de Shakespeare en el teatro escolar. Nació en 1981, en Northington, una aldea de cien casas contadas al sur de Inglaterra, cerca del enclave histórico de Winchester, piedra angular del gótico catedralicio al que cantaron Crosby, Stills & Nash en aquel álbum homónimo de 1977. Ahora dirige la escuela de teatro Acting In English situada en pleno núcleo del barrio valenciano de Russafa.
“He vivido en muchas ciudades diferentes: desde aldeas de 400 personas a urbes de 15 millones como Londres. La población de Valencia está por debajo París pero por encima de Bristol, la cuna del trip hop y el drum ‘n’ bass en los noventa”, explica el británico entre risas mientras enumeramos a la santísima trinidad laica del movimiento: Massive Attack, Portishead y Tricky.
En el colegio cayó en gracia a los profesores por su atrevimiento y lo escogieron para papeles principales en el teatro. Era alto, pelirrojo, un tipo llamativo con voz fuerte y sin ninguna vergüenza. «En plena adolescencia me convertí en el actor del instituto tras actuar en Hamlet y me volqué en el teatro, cada trimestre interpretaba seis obras. Aquella pasión se mantuvo en la universidad, donde compartí escena con John Heffernan o Gina Beck, ahora reputados actores en la escena actoral inglesa».
Aterrizó en Valencia el año 2008, junto a su pareja valenciana, tenía 26 años y había abandonado la asesoría donde trabajaba en la City. «En 2014, empecé a dar clases de inglés a niños en el colegio de mi hija, y unos años después pensé en unir la docencia con mi pasión teatral así que inicié los cursos de teatro en inglés en colegios e institutos, además de alquilar espacios para realizar esta labor. El paso a tener una sede fija parecía inevitable», recuerda el del condado de Hampshire.

Acting In English, una escuela teatral donde jugar, crear y comunicar
En el corazón de Russafa, ubicada en el número 29 de la calle Cádiz, justo antes de doblar la esquina con Doctor Serrano, asoma Acting In English: la escuela teatral fundada por Mike el pasado 2024. No hay cartel ni neones, solo un logo en la persiana metálica. Es una fachada azul celeste protegida, con el centenario sobrepasado. Este antiguo taller aún conserva en sus muros las heridas del trabajo fabril del siglo XX. Su reconversión en salón teatral diáfano resulta portentosa, aunque lo más relevante no es el espacio sino sus habitantes. «Me encanta la mezcla del alumnado, tengo adultos con quienes creamos escenas y personajes muy sofisticados, pero también niños y adolescentes para los que el teatro es juego, que no necesitan ningún estímulo sino frenos para calmar su energía interpretativa. La construcción teatral crea la magia, inventamos otros mundos. Y, obviamente, es un refuerzo de aprendizaje del inglés exponencial para los niños”.
Mike compagina su faceta docente con la actuación profesional. “Cada semana paso algún casting pero es complicado cuadrar agendas, imparto muchas clases y voy a tope”. Hace un tiempo apareció en ‘La que se avecina’ pero destina la mayor parte de su jornada laboral a las clases en institutos y en Acting In English. «El teatro abre tu mente, puede cambiar el enfoque de tu vida, te saca de la rutina, es un flamante motor de arranque para tu cerebro en un momento en el que estamos dejando de pensar y de conectar con otros en favor de una Inteligencia Artificial y un mundo virtual que nos atrapa”, incide Mike.
Teatro amateur, formación en idiomas, divertimento de madurez: cada cual lo puede etiquetar a su gusto. «Es una experiencia vital imborrable en el tiempo. Jugar a la interpretación es aprender a comunicar, es potenciar las habilidades sociales y crear mejores vínculos laborales e incluso familiares», cuenta Lee. Sobre las tablas del bajo de Ruzafa uno también puede evadirse, una clase de teatro te convierte en otra persona, te saca de ti mismo para disfrutar de otra vida aunque solo sea una hora a la semana. «Ofrezco jugar, volver a ser un niño a esos adultos valencianos que han podido perder la conexión con la infancia. Esos son los pilares de mis clases: play, create, communicate”, concluye Mike.










