Diamond Dogs, demasiado no es suficiente

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Los suecos Diamond Dogs llevan más de veinte años recorriendo los escenarios de todo el mundo portando el estandarte del rock más aguerrido y encarnando como ninguna otra banda el espíritu hedonista de los Faces de Rod Stewart y Roy Wood. Regalándonos siempre potentísimas canciones que, gracias a unos riffs afilados y certeros, se han convertido en auténticos himnos que marcaron a esa generación que disfrutó de las invasiones bárbaras que azotaron el panorama musical a finales de los 90 y principios de los 2000.

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Ahora que ya peinan canas, siguen empeñados en llevar la contraria a todos aquellos que les dan por muertos, a base de discos que reverdecen sus momentos más gloriosos y recitales donde muestran todo su talento. El grupo liderado por Sören “Sulo” Karlsson comenzó su actividad discográfica con la publicación del LP Honked! (1994), un álbum de cristalina ascendencia setentera, donde las guitarras tomaban el protagonismo sobre unos notables arreglos de teclados y unos acompañamientos de voces femeninas que aportaban al conjunto la frescura y pasión propias de unos jóvenes dispuestos a comerse el mundo. Sin embargo, apenas tuvo repercusión ya que se encontraron con un panorama rock monopolizado por el grunge de Seattle que no tragaba demasiado con la esencia clásica sus canciones, además de adelantarse unos años a la explosión del rock escandinavo que, sin duda, les hubiera dado mayor visibilidad.

Dos años después publicarían Need Of Ammunition (1996), disco que corrió la misma suerte que su predecesor, lo que produjo que la banda decidiera separarse; sin embargo, por motivos contractuales, su discográfica les pidió las grabaciones que habían quedado pendientes. El resultado fue el disco As Your Greens Turns Brown (2000), un álbum excepcional que, esta vez sí, caló entre la audiencia de la Europa continental gracias a unas canciones soberbias llenas de energía y fiereza; en las que se fundía el aroma a barra de bar del pub rock británico, el arrebatamiento del country alternativo norteamericano y pinceladas de color glam.

El estado de gracia del combo escandinavo se alargó hasta la publicación del que a la postre se convertirá en su mejor rodaja, Too Much Is Always Better Than Not Enough (2002), en el que amplían y mejoran la propuesta de su anterior lanzamiento, para confeccionar unos temas imbatibles que harían las delicias de los amantes de las guitarras potentes y las melodías infecciosas. Luego llegarían trabajos como Back River Road (2004), Up The Rock (2006) o It’s Most Likely (2008) en los que se aprecia una progresiva cuesta abajo compositiva y emocional, dando como resultado unos álbumes un tanto irregulares y menos inspirados, pero que siguen conteniendo pequeñas joyas como “Down In The Alley Again”, “Acting Singles”, “Cold Blue Summer” o “Ladies & Gents”.

Cuando ya muchos les daban por perdidos, Sulo y sus chicos publican el LP The Grit And The Very Soul (2010), su mejor colección en años, gracias a un enfoque más acústico que sienta de maravilla a sus temas; con un espíritu más cercano al folk que insufla nuevos bríos a los Diamond Dogs, profundizando en el aspecto sentimental con medios tiempos que embaucan al oyente de principio a fin. Le seguiría el disco Set Fire To It All (2012), en el que recuperan la faceta más rockera del grupo, pero sin olvidar ese folk de raíces acústicas que tan buenos resultado les dio anteriormente, para confeccionar un conjunto de temas que van de lo afilado a lo suave; con auténticas explosiones decibélicas y pasajes de contenida emoción.

Ahora publican la que hasta el momento es la última muesca en su carrera discográfica, el estupendo Quitters & Complainers (2015), en el que vuelven a los orígenes del sonido de la banda, con temas de gran calado e intensidad que no palidecen en la comparación con sus mejores trabajos; dejando clásicos instantáneos como “Alright, alright, alright”, “Back to Babylon” o “Rollercoaster”. De la misma forma, sus representaciones en directo han retomado la fuerza y el fulgor de los viejos tiempos, haciendo de sus espectáculos auténticos acontecimientos llenos de diversión y entusiasmo. Prepárate, llegan los Diamond Dogs y están dispuestos a arrasar.