Disco Las Palmeras!: “Los grupos tienen que evolucionar o morir, es ley de vida” SÁBADO 26 DE ENERO. ESPAI RAMBLETA

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El próximo sábado 26 de enero los gallegos Disco Las Palmeras! vuelven a Valencia para presentar “Cálida” (Sonido Muchacho, 2018), lo harán con los valencianos Johnny B. Zero como teloneros de lujo en La Rambleta.

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Queda patente desde el principio que “Cálida” es un disco más reposado que los anteriores, a vosotros mismos os he leído decir que queríais hacer algo en este rumbo y no sabíais muy bien cómo se lo iba a tomar la gente. Entiendo que es una necesidad propia la de seguir evolucionando vuestro sonido y hay buena parte de gente que espera expectante estas evoluciones en lugar de esperar que un grupo facture una y otra vez discos que suenan exactamente igual. ¿Vosotros cómo habéis vivido esta transición?

Realmente fue una necesidad, nosotros escuchamos muchas más cosas de lo que se estaba reflejando y queríamos explorar nuevos caminos. No es que de pronto no nos guste lo que veníamos haciendo, pero sentíamos que habíamos dado mucho en un sentido y no habíamos dado nada o muy poco en otros que cada vez nos interesaban más, así que la transición fue muy natural, hubo primero muchas conversaciones de cómo íbamos a hacerlo, así que cuando se hizo todo fue muy fluido.

Cuando he comentado que vuestro último disco es algo más reposado, no lo he pensado únicamente en el sentido del sonido. Aunque parezca algo manida la idea de grupos que llegan a una cierta madurez, tampoco creo que funcione de esa manera, sino más bien de personas que van creciendo y van encontrándose con situaciones que no vivían cuando tenían veintitantos. ¿Creéis que este cambio obedece a estos cambios? ¿Cómo os afecta a la hora de la creación el entorno? Me refiero al entorno inmediato y no tan inmediato, como pueda ser el trabajo, la política, la situación de vuestros coetáneos en este país.

Supongo que hemos madurado, pero en realidad vino más por la propia evolución del grupo y de los paso que hemos ido dando y (de paso te contesto a la segunda parte de la pregunta) del entorno, por supuesto. Hablo del entorno en general y también de un entorno puramente musical. En cuanto al entorno general quizá nos ha afectado el vivir una época de tantos cambios, una época en la que la política y la sociedad han evolucionado mucho, de muchas esperanzas y quizá de muchas decepciones, por momentos dan ganas de pasar de todo, pero en poco tiempo vuelves a involucrarte en la realidad, bien por hartazgo bien por unas ciertas ganas de hablar de ello, el disco funciona en ambos sentidos, tanto desde la desesperanza por un mundo que anuncia cambios que nunca llegan, como desde la esperanza de que se pueden conseguir esos cambios.

En esta ocasión habéis cruzado el charco para trabajar con Erik Wofford, conocido por estar detrás de discos de Explosions in the Sky, Bill Callahan o My Morning Jacket. Además de todas las ventajas que hay en trabajar con un productor de este nivel, en cuanto a equipo y experiencia, ¿qué es lo más positivo que os traéis de vuestra visita a Austin? ¿Cómo se trasladan todas vuestras inquietudes a alguien que vive en la otra punta del globo y que quizás no está tan familiarizado con vuestra música?

Toda la experiencia fue muy grata, grabar un disco en USA era como un sueño que de pronto se hacía realidad, todo el viaje el vivir esto juntos fue muy divertido e ilusionante, estábamos como niños pequeños disfrutando, así que lo más positivo fue precisamente eso, una experiencia que quedará para el resto de nuestras vidas y todo lo que aprendimos allí. En cuanto a la forma de trasladárselo no fue tan difícil como pueda parecer, Erik conocía muy bien nuestras influencias y había escuchado nuestros discos anteriores, le explicamos el paso que queríamos dar y le pareció una gran idea. A parte la música es un lenguaje muy universal, así que si no nos entendíamos en algo hablando, se lo explicábamos poniendo ejemplos o simplemente cogiendo una guitarra y mostrándoselo.

El disco funciona a modo de tiovivo, tenéis brincos más enérgicos como “Ensalada de Planta Carnívora” y valles más introspectivos como “Pequeño Drama”, pasando por una de mis favoritas “Acción u Omisión”, pero al final todo él tiene un sonido bastante unificado. Por más lentas o rabiosas que sean las canciones, todas visten un halo que las hace funcionar escuchando el disco del tirón. Entiendo que es algo premeditado por vuestra parte, pero hasta qué punto todas las canciones son concebidas para este fin o tiene que ver la mano de la producción para que tengan esa unidad que se ve en el disco.

Supongo que eso proviene del trabajo en el estudio y en mucho de la mano de Erik. Nosotros llevábamos una colección de canciones bastante difícil de casar entre ellas, había hilos conductores, pero uno de los retos era darle unidad al disco y ahí Erik fue clave, nosotros teníamos ideas, sí, de hecho en un principio habíamos planeado no meter ni distorsión en ninguna canción, sin embargo Erik nos persuadió para que sí lo hiciéramos, decía que no había problema por darle a una canción lo que pide y que la unidad del disco vendría por sí sola. Yo no creo que viniera tanto por sí sola y sí por su propio trabajo con el sonido global del disco. En cualquier caso, al final en una colección de canciones hechas por las mismas persona hay siempre muchos nexos, aunque a priori sea complicado verlos. En cualquiera de las canciones del disco, sean del palo que sean, puedes observar que nosotros estamos bastante obsesionados con la repetición, con la fuerza instrumental y con la melodía. Con el tiempo he llegado a pensar que quizá no estaban tan lejos unas canciones de otras como pensaba en un principio.

El disco salió en mayo pasado y obviamente las canciones ya deben tener más de un año, algunas incluso más. ¿Cómo las veis ahora con cierta distancia? Está claro que el tiempo siempre es útil para sacar conclusiones más certeras. Imagino también que ahora tenéis más claro el rumbo que va cogiendo el grupo y por donde vais a tirar, cuando decidáis dar el próximo paso claro.

A mí me siguen pareciendo muy buenas canciones, aún no he quemado el disco y eso que sí, las canciones ya tienen mucho más tiempo. Creo que tenemos claro que no queremos volver a repetirnos, pero no tenemos claro por donde tirar y veo eso más como una virtud que como un defecto. A día de hoy estamos más abiertos y creativos que nunca, me gusta pensar en la aventura que va a ser el próximo disco, porque de momento no hay nada decidido y no creo que lo vaya a haber, simplemente nos dejaremos llevar por lo que nos apetezca.

¿Cómo veis el futuro de la banda ahora que va terminando la década? Y en general, ¿cómo veis el futuro de la música independiente en el país? Nunca estamos faltos de buenas nuevas bandas, pero con lo que ha cambiado todo, ¿cuáles creéis que son los principales retos a afrontar?

Estamos en una época de cambio, nosotros mismo estamos muy aburridos de cosas que antes amábamos, eso me gusta. Etiquetas como indie están desfasadísimas, los grupos que hoy se consideran indies no tienen nada que ver con lo que sería hace unos años y es más, la mayoría no me gustan nada, así que si eso es hoy el indie, no tenemos ningún interés en estar ahí. Creo que la mayoría de bandas interesantes no se ven dentro de eso y no me parece nada malo, todo lo que nace, tiene que morir y dar paso a otra cosa, el punk trajo muy buenas cosas en su día, se acabó y la gente no se echó a llorar como si se hubiera acabado el mundo, vinieron nuevas cosas y muchas muy buenas, la vida siguió y la música también. Ahora está habiendo cambios y nosotros nos abrazamos a ellos porque vemos cosas muy interesantes en muchos campos. Los grupos tienen que evolucionar o morir, es ley de vida y nos parece genial.