En este país nuestro, convertido en un territorio tan áspero para la música popular independiente, hay que remar a contracorriente, más cuando se trata de mantener vivo el recuerdo de una época en la que el rock no había sido expulsado de las grandes cadenas comerciales, e incluso, con mucho esfuerzo, la escena independiente tenía su pequeño espacio. Haber tenido en Valencia un recinto como fue Arena Auditorium, por el que pasaron la práctica totalidad de los artistas más importantes de la escena del pop-rock internacional, a la vez que daba cabida también a bandas estatales y locales, bien vale un recordatorio en forma de homenaje, máxime en una ciudad donde tanto esfuerzo ha costado siempre la música en directo. Que se lo digan si no a los propios promotores del concierto del pasado 13 de junio en el Auditori Roig Arena, en el juntaron en un mismo escenario a Immaculate Fools, Comité Cisne y Glamour, Inhumanos, Neon Collective y los Dj Jose Coll, Luis Bonias y DJRigo.
La complejidad comunicativa que supone la inmediatez impuesta por las redes sociales hace que poner en valor la música realizada años atrás presente varios obstáculos, sobre todo el generacional. Desde que en España el pop-rock se establece con criterios de décadas y no de estilos, se hace muy difícil poder compartir música y que los grupos renueven su público. Por no hablar de esa especie de desdén con el que se trata a los grupos nacidos al calor del pospunk y la new wave, desde la aparición del indie como etiqueta.
Por eso fue de agradecer la propuesta que la banda originaria de Gran Bretaña, Immaculate Fools, plantearon en su concierto en la sala del Roig Arena. Lejos de caer en la siempre agradable trampa de la nostalgia, los Fools repasaron buena parte de una carrera compleja, con diversas formaciones, pero siempre con Kevin Weatherill al frente.

La característica voz rota de Weatherill se abría paso en el Auditori Roig Arena, ante un público entregado desde un principio, pero también expectante por ver qué iba a ofrecer el grupo, plato fuerte de la noche. La banda de la que se ha rodeado el líder de Immaculate Fools, es una garantía no solo de una gran solvencia técnica, sino también, y eso es lo más importante, de ofrecer una gran actuación.
Temas menos celebrados, pero de una calidad intacta como “Stand Down” o “Hands”, se entremezclaban con otros más celebrados como “Sad”, “Bad Seed” pertenecientes a su tercer álbum Another Man’s World, así como esa maravilla que es “Dumb Poet” con la figura de Federico García Lorca guiando la canción, o ,“Hearts Of Fortune” e “Immaculate Fools, dos de los temas de ese primer álbum homónimo, que hay que reivindicar siempre como uno de los mejores de 1985. Quedó pues desterrada la nostalgia con los Immaculate Fools, vencida por una carrera poco prolífica, pero sólida y honesta.










