La Norteamérica fracturada y conmovedora de The Delines

por | 29 septiembre 2025 | Conciertos, Reportajes

Foto: Jason Quigley

Sentada en el bordillo viendo nuestra casa arder”, cantan los de Oregón en el arranque de Sittin On The Curb. Tremenda metáfora de la resignación. Vuelven The Delines a girar por nuestro país, el próximo domingo 5 de octubre estarán en Loco Club de Valencia presentando en directo su excelente Mr. Luck & Ms. Doom (2025) y otras gemas de su repertorio. No se sorprendan si el crepúsculo se pinta de óxido y una brisa fresca y húmeda les acaricia la piel. También en las derrotas hay emoción.

Familias rotas, moteles sin futuro, pequeños hurtos, borracheras y huidas, errores y más errores, carreteras perdidas sin la música de Chris Isaak, jóvenes casi niños, como personajes de Larry Clark, se abrazan en la caída. El espectro de Chet Baker toca la trompeta mientras busca la salida en un hotel de Ámsterdam. El Make America Great Again como una broma de payasos naranja, pedófilos poderosos, ricos sin escrúpulos, corruptos con veleidades autoritarias, telepredicadores de biblia y pistola, señores feudales de la economía del silicio y fanáticos de las barras y las estrellas. Resulta tan incómodo vivir en un coche cuando no tienes donde ir. Las canciones del escritor y músico Willy Vlautin son literatura de seres rotos y mala suerte. Relatos tiernos llenos de anhelos, conversaciones sin terminar, arañazos, dolor, precariedad, silencios y la certeza de que lo bueno nunca dura más allá del alba. Historias de la otra América, la de Steinbeck, Carver, Gifford, Shepard o Tom Waits.

Aquellas noches en los apartamentos Imperial, en el 315, fueron la única vez que vivimos de forma legal, (…) No te visite en diez años porque tu me lo pediste” nos confiesan en Imperial, la canción que dio título a su segundo álbum propiamente dicho. Ese trabajo fue esencial en su carrera, lo publicaron en 2019 y con él giraron por Europa con algún éxito incontestable como el “ todo vendido” del Union Chapel de Islington o sus dos semanas consecutivas como número uno en las listas oficiales de Americana en Reino Unido. La banda de Portland tenía un universo que compartir. Qué suerte que se cruzaran en nuestro camino.

En enero de 2022 llegó el fantástico The Sea Drift; el de la noria, la montaña rusa, la playa triste y los cielos azul gastado en la portada. Once cortes sosegados, cinemáticos y con algo de melodrama que volvían con más vidas destartaladas, camas deshechas, chicos codeína, paredes desconchadas, proxenetas y desarraigo, almas que se aferran a un último abrazo, veinteañeros abandonados que se refugian en la huida, una adolescente pasea a su bebe en un carrito sin saber dónde va y dos amantes se pelean todo el tiempo. Hay tantas cosas por resolver que no saben por dónde empezar. Al final suena The Gulf Drift Lament, una melodía triste y suave que huele a jazz de la costa oeste. Ya a no hay duda de que todo se podría joder en un suspiro mientras caen las hojas de los arboles.

Reconoce el ex Richmon Fontaine Vlautin, con novelas traducidas en nuestro país, que las canciones siempre estuvieron pensadas para que las interpretara Amy Boone. Su voz cálida y expresiva marca la diferencia y lo llena todo de verdad. El resto del quinteto; bajo, teclados, trompeta, fliscorno, batería, percusión, guitarra y voces se esmeran para que las composiciones funcionen de forma orgánica. Como unos Calexico sin frontera sur, como unos Cowboy Junkies con algo más de ligereza, como unos Bill Callahan sin la solemnidad del barítono, como unos Lambchop sin filtros y autotune, la discografía de The Delines funciona especialmente bien en la distancias cortas. Esos medios tiempos y esas baladas de corte confesional y acabados vintage tienen la belleza de las avenidas cuando encienden sus luces al atardecer y aún está permitido enamorarse.

¿Cómo consiguieron tantas bandas de country alternativo, soul y americana transitar por las turbulencias del siglo XXI sin perder su relevancia? ¿Fue esa pulsión primaria por no despegarse de la comunidad la que impidió que se quedaran relegadas a la repetición y la nostalgia? Ahí siguen un montón de artistas y grupos publicando discos excitantes que recogen la vida en estos tiempos furiosos. Alguna izquierda debería tomar nota. En medio de un mundo tan hostil, desapacible y deshumanizado tenerlos en directo nos va a hacer mucho bien, sus canciones curan heridas como aquel brillante cielo del norte.

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