Cuando la música tiene la capacidad para trasladar al oyente a diferentes espacios imaginarios, significa que nos encontramos en un momento único en nuestras vidas convertido en algo transcendente. Esa sensación es la que se tiene cuando se escuchan los temas de los valencianos The Standby Connection.
Esa combinación de melodías eléctricas, elegantes y delicadas, convierten los temas de The Standby Connection en una de las propuestas más necesarias de la escena valenciana. Si la desaparición de Polar dejó huérfanos a sus seguidores, que tres de sus miembros decidieran seguir con un nuevo proyecto, con una visión renovada de sus fuentes de inspiración, fue sin duda una decisión acertada. Así lo pudimos constatar los que acudimos a verlos el pasado sábado 22 de marzo en el Centro Excursionista.
Si algo se puede reprochar a The Standby Connection es que se prodigan poco. Ante un público cómplice, los valencianos desplegaron su elegancia, tanto a la hora de tocar sus temas propios, como para elegir las versiones que completaron su actuación. Así abrieron fuego con la doble versión de los estadounidenses Deerhunter, “Cover Me (Slowly)”/”Agoraphobia”, toda una declaración de intenciones de lo que iba a ofrecer en el concierto.
Se sucedieron temas propios, como los magníficos “Make Up” o “MB”, y de otros, con la brillantez que les caracteriza, como “Love” de Robyn Hitchcock, “I Wanna Be Adored” de The Stone Roses, la extraordinaria “Leave Me Alone” de New Order, hasta llegar al regalo que supuso la aproximación, llena de respeto, a de “Pale Blue Eyes” de The Velvet Underground. Un concierto que evidenció lo necesario que sigue siendo el rock and roll, las salas de conciertos como el CEX y los grupos extraordinarios capaces de regalarte una tarde inolvidable.