¿Quién es Jorge 99?
Jorge 99 es un joven valenciano de 22 años, amante del blues, el country y el rock and roll. El proyecto nace de la unión de cuatro músicos con ganas de tocar música propia del blues y del country, incorporando a la vez matices propios y un toque muy nuestro. Nos inspira volver a los orígenes de la música del siglo XX y actualizarla en cada rasgueo.
Nos conocimos tocando en El Volander: Floren a la guitarra, Rodrigo a la percusión, Farren al bajo y yo a la guitarra y la voz. Compartimos la misma fascinación por la música de antes y su evolución, y de ahí surgió una banda de blues joven, algo rebelde y, sobre todo, muy apasionada.
Hasta la fecha hemos estrenado tres singles y los hemos presentado en diferentes salas de Valencia, como Loco Club, Hard Rock Café, Peter Rock, Ca Revolta, el Astor y, por supuesto, El Volander, donde debutamos justo hace un año. En octubre dimos el salto a Madrid para mostrar parte de nuestro repertorio en directo. Actualmente estamos preparando nuestro primer disco, que verá la luz en este primer semestre del año con el apoyo de un sello valenciano.
¿Cómo te iniciaste en la música?
Cada uno llegó por un camino distinto: desde Chile hasta Valencia, y desde Valencia hacia cualquier lugar donde quieran escucharnos. Florencio y Rodrigo formaron sus primeros grupos en Chile, mientras que Farren venía de la escena valenciana. Yo, Jorge 99, siempre fui solo con una guitarra desde muy pequeño. Al coincidir tocando por separado en El Volander, tuvimos claro que queríamos convertir el proyecto de Jorge 99 en algo mucho más grande.
¿Es València una ciudad propicia para los jóvenes músicos?
Valencia siempre ha sido, y seguirá siendo, uno de los mejores lugares para empezar y afianzarse en la música. Cada año surgen más grupos de los que aprender, con quienes compartir escenario y vivir buenos momentos. La ciudad no ha perdido su garra musical, y difícilmente lo hará. Lo más bonito de Valencia es el sentido de comunidad: artistas y público nos sentimos parte de la misma escena, celebramos los logros de cualquiera y tratamos de ayudarnos mutuamente. De ahí nace una unidad sólida, casi implacable.
¿Qué otras bandas o solistas valencianos de tu generación te interesan?
Uno de los grupos que más me fascina es “Sanse y sus hermanos”, aún muy prematuro, pero imparable cuando despeguen de verdad. Otra joya es “The Picnic”, con su mezcla de punk y pop anglosajón: puro talento sin desperdicio. No podía faltar el grupo de “Florencio André”, que siempre diré que es la música que Valencia necesita escuchar. Por último, hay una banda que no sé si sigue activa, pero su rock-blues es increíble: Rock House. Siempre he pensado que está entre las mejores de Valencia.
¿Cuáles son tus influencias musicales?
Desde el blues de los años 20 con Charlie Patton, Scrappe Blacwell. Pasando por Sister Rosetta Tharpe, Muddy Waters, Bb King, Elvis Presley y muchos más. Lo mismo con el country desde Hank Williams hasta Johnny Cash, Kris Kristoferson, Jerry Reed…
¿En qué salas, clubes o auditorios valencianos pueden tocar los músicos noveles de estilos como el tuyo para tener sus primeras experiencias frente al público?
El Volander, Aguanile, Astor, Funkyfood, la Matisse, Tulsa, son algunos que están abiertos a recibir el blues y el country.
¿Qué nos puedes contar acerca de la música que compones?
Canalla enamoradizo, canalla con el corazón roto. Nos gusta matizar los problemas mundanos —el amor, las adicciones, la muerte—, esos fantasmas que el ser humano aún no ha logrado derrotar. Es un impulso clásico y eléctrico: blues completo, mezclado con estribillos de outlaw country. Canciones muy rápidas, de la mano de otras más blues-soul para escuchar con calma.










