¿Quién es Vernetta?
Vernetta es mi nombre artístico, tomado de mi apellido materno. Detrás está Ferran, productor y DJ de València. El proyecto nace desde una relación muy personal con la música electrónica, entendida tanto como herramienta de club como espacio emocional e introspectivo. Mi trabajo se mueve en territorios de house underground y deep house, con una mirada abierta y en constante proceso de aprendizaje y exploración.
¿Cómo te iniciaste en la música?
He sido toda la vida un gran amante de la música, de muchos estilos distintos. Paralelamente, siempre me ha atraído mucho la cultura de club; ahí fue donde terminé de enamorarme de la electrónica y de todo lo que sucede alrededor de ella.
Empecé primero como DJ, pinchando con amigos y en pequeños locales de València. Desde el principio tuve muy claro que ese no era el final del camino, sino el inicio: sentía una pulsión muy fuerte por crear mi propia música, por contar algo propio. Después de un tiempo formándome y experimentando, decidí dar el paso y publicar Inèrcia, mi primer trabajo como productor. Ahora mismo estoy en una fase muy abierta, de búsqueda y exploración sonora.
¿Es València una ciudad propicia para los jóvenes músicos?
Soy una persona optimista, y desde esa mirada diría que sí. València tiene salas, bares y colectivos que apuestan por dar oportunidades a gente joven y a proyectos emergentes. Hay público curioso, hay una escena que se mueve y, sobre todo, hay una red de personas con ganas de hacer cosas. Evidentemente no es una ciudad fácil y el camino no siempre es rápido, pero creo que si te implicas, conectas con la escena y tienes algo honesto que ofrecer, València puede ser un lugar muy fértil para empezar.
¿Qué otras bandas o solistas valencianos de tu generación te interesan?
En València destacaría especialmente a Nacho Marco, que lleva años haciendo música de gran nivel, con una trayectoria muy sólida y un sonido muy cuidado. Es un referente claro de constancia y profundidad artística. También me interesa mucho Gazella, su forma de construir atmósferas y su sensibilidad me parece muy inspiradora.
¿Cuáles son tus influencias musicales?
A la hora de producir, me siento muy influenciado por la electrónica de Detroit y Chicago, especialmente por esa manera de entender la música electrónica como algo emocional, profundo y funcional al mismo tiempo. Más allá de referencias concretas, me inspiran los sonidos hipnóticos, las texturas cálidas, los grooves contenidos y las narrativas que se construyen poco a poco. Me interesa la música que no lo da todo de golpe, que deja espacio al oyente y que funciona tanto en el club como en una escucha más íntima.
¿En qué salas, clubes o auditorios valencianos pueden tocar los músicos noveles de estilos como el tuyo para tener sus primeras experiencias frente al público?
Hay espacios en València que apuestan claramente por dar oportunidades. Lugares como Killing Time, Mat32 o Hi-Fi suelen abrir sus cabinas a DJs y productores noveles, y son fundamentales para empezar a coger experiencia y confianza frente al público.
¿Qué nos puedes contar acerca de la música que compones?
La música que hago parte de un enfoque emocional y narrativo. Me interesa crear piezas que transmitan una sensación de movimiento constante, de inercia, donde el oyente pueda perderse y reconectar consigo mismo. Son temas pensados para ese punto intermedio entre el club y la escucha introspectiva.
Trabajo principalmente dentro del house underground y el deep house, pero sin una voluntad cerrada de encasillarme. Estoy en un proceso continuo de aprendizaje, probando texturas, ritmos y atmósferas, y dejando que el proyecto evolucione de forma natural.













