Los 5 discos valencianos de diciembre WE USED TO PRAY, ELA VIN, MAD ROBOT, EL SER HUMANO Y SISTEMINES

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 DISCOS-DIC

WE USED TO PRAY “COMPANY UNDONE” AUTOEDITADO

We Used To Pray ha planteado un disco conceptual, un viaje a ninguna parte: un personaje ficticio busca dejar atrás las ataduras del pasado para encontrar un nuevo lugar, pero no todo será tan idílico porque la falta de humildad y empatía se convertirán en obstáculos. Para recrear esta especie de banda sonora el grupo se ha sumergido en varios géneros, de un rock alternativo repleto de épicas instrumentaciones (“Wrong Home”, “Company Undone”) va deslizándose hacia paisajes electrónicos con un “Laika, Pretend!” cuya melodía se deja caer en los cálidos brazos de un trip hop de alma tenebrosa. La experimentación acaba ganando terreno y con composiciones como “No Island”, “Dewerze, Karakum” o “For Those Who Had To Hide” se nos invita a adentrarnos en sonoridades propias de un post-rock cercano a Mogwai, Toundra o Múm.

ELA VIN “TLAZOHCAMATI” AUTOEDITADO

El debut de Ela Vin mantiene las cualidades que se daban en epés como Solitaria (2016), de ese modo sus composiciones nos sorprenden al saber navegar entre la dulzura y la melancolía sin perder el poder melódico. Sin embargo, en “Tlazohcamati” (gracias en la lengua Nahuatl) se presenta una diversidad de estilos que consigue enriquecer el discurso musical de la cantautora: hay influencia de las miniaturas pop de Yann Tiersen en “Las horas” y “Danzantes” (aunque este último evoluciona hacia un sonido latino próximo al tango), pero también suaves miradas hacia el sonido folk y americana (“San Ángel”, “Ariadna”) combinadas con temas que deprenden cierta sensación etérea entre sus recovecos musicales (“Valtari”, “Déjà vu”). También conviene destacar el tema “Abans de tú”, una pieza que late con radiante luminosidad en el nuevo repertorio de Ela Vin.

 

MAD ROBOT “PUNCH ME, KISS ME, FUCK YOU” AUTOEDITADO

El grupo liderado por Mike Grau cierra una interesante trilogía que se ha ido construyendo con “Blacklisted” (2013) y “I Declare War” ( 2015). En esta nueva entrega las melodías resplandecen más que nunca mientras son cortejadas por guitarras surgidas de algún sueño febril de Jack Endino; de esta forma “Beach Funeral” y “Personal Tragedy” enamorarán al auténtico Rivers Cuomo, retirado en una pequeña casa de la Malvarrosa (el que está ahora en Weezer es un impostor), mientras que “She´s Not Breathing” o “Everything Sucks” rezuman ese power pop que le gustaría hacer a Steve Albini si produjera el nuevo de Lemonheads. El disco también guarda el lado más punk rock de la banda, uno de carácter nervioso manifestándose en “Culturcide” o “Shit Present” (nota para Frank Black: así debería haber sonado lo último de Pixies).

EL SER HUMANO “CASA” AUTOEDITADO

Tras diez entregas episódicas en la web musical Muzikalia, “Casa” ya es definitivamente el cuarto trabajo de El Ser Humano. Un disco capaz de combinar un optimismo repleto de angustia existencial (“Mirar ahora”) con la cálida desazón que transmite esa pequeña maravilla acústica llamada “Mi patria es el mar”. Y en mitad de toda esta fusión de melodías y sentimientos, el disco no duda en lanzarnos a los brazos de una ansiedad cosmopolita (“Dejadme en paz”) retorciéndose musicalmente entre las enseñanzas de Daniel Johnston y Franco Battiato; aunque también encuentra tiempo para devolvernos a una infancia menos complicada, menos contaminada por los problemas y sinsentidos de la vida adulta (“Dénia”), y de paso nos invita a un soleado paseo por el lado más resplandeciente de aquello que conocemos como pop (“Loor a la gente”).

SISTEMINES “LONELY CANALLAS” AUTOEDITADO

Desde El Puerto de Sagunto nos llega el primer Lp de Sistemines, “Lonely Canalla”, cuyas evidentes cualidades se ven a primera vista si te gusta el garage sesentero más anfetamínico. Dentro de este bullicioso artefacto encontramos una diversa paleta que va desde un protopower pop adolescente perfecto para enloquecer a las histéricas fans de los Beatles del 64 (“Back to me”) hasta unas oscuras alucinaciones propias de los Cramps más impulsivos (“She´s dressed in black”). Entre medias se encuentra todo un hueco que el grupo rellena con aullidos juveniles de espíritu mod (“I’m searching”), sacudidas eléctricas con sabor a Carnaby Street (“Little Boy”), ensoñaciones capaces de suspirar por debut de Deep Purple (“Bitter Teardrops”) y órganos Hammond que parecen haber surgido de un extraña fusión entre los Doors más lisérgicos.