Los 5 discos valencianos de noviembre

por | 13 noviembre 2018 | Cultura pop

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CARLES DÉNIA “CANT ESPIRITUAL. AUSIÀS MARCH” AUTOEDITADO

No ha debido ser fácil para Carles Dénia verter en música una obra tan compleja como el “Cant Espiritual” de Ausiàs March. Dénia ahonda en el planteamiento de “El paradís del les paraules”, un disco en el que proyectaba una revisión fantasiosa e imaginativa de los poetas andalusíes. Distanciado de sus aproximaciones más ortodoxas a la música tradicional valenciana, afronta este nuevo empeño con una libertada extrema, y propicia una rara simbiosis entre la música y el poema, una plegaria que acaba siendo una reivindicación atormentada de las dudas personales. Los cambios bruscos de temática y estilo de estos versos exaltados dan lugar a que la música se contagie de sus claroscuros, basculando entre el folk, el flamenco y el jazz. Un paseo por las turbulencias interiores resuelto de forma luminosa. JORGE DE FRUTOS

TÓRTEL “LAS TRES TORMENTAS” INTROMUSICA

Jorge Pérez ha caracterizado su trayectoria por una búsqueda constante de nuevos panoramas sonoros. Lejos de aposentarse en los elogios recibidos por “Entusiasmo” y “La Gran Prueba” dio un salto más allá con “Transaparente” para finalmente dar la pirueta mortal con “Las Tres Tormentas”. Un disco de una elegancia sublimada, donde abundan los coches en llamas, las letanías oníricas y las plegarias desahuciadas. La complejidad que alcanza este álbum queda patente desde el primer corte, “El Rey Podrido”, donde el arrastrar de unas teclas sintéticas materializan la letra de una delicadeza exquisita. “Capa Oscura” recuerda algo al Tórtel del pasado, sólo para adentrarse en seguida en esa musicalidad distópica que ha creado para este el disco: “Cerdo Sorpresa”, “Vamos Buho”. Un punto y seguido en una carrera que no conoce el conformismo ni el descanso. JUAN CARLOS PINTO

FRU KATINKA “FRU KATINKA” AUTOEDITADO

Fru Katinka es el sorprendente nuevo proyecto de Marta Domingo (Odd Cherry Pie/Meridian Response) y Alex Vidal (Alien Tango). Bajo esta denominación, el dúo nos presenta una estimulante amalgama de sonidos en los que tienen cabida desde el pop ensoñador a lo Beach House, la electrónica más psicotrópica, el hip hop de vanguardia o guiños a Björk o St. Vincent pasadas por el filtro del tropicalismo más enfebrecido. El resultado final es un vibrante y explosivo cóctel de cierto carácter urbano, en el que la falta de complejos y el gusto por la experimentación en texturas y estructura, le dan un toque fresco y actual. Fru Katinka han dibujado en este elepé un fascinante y exótico universo donde las melodías adictivas y el color empapan cada uno de los cortes; diseñados para el gozo despreocupado y para hacer las delicias de más de una pista de baile. GUILLERMO BELTRÁN

CARLES PASTOR “ANDRÒMINA” LACASACALBA

El quinto disco de Carles Pastor confirma la línea ascendente de una carrera que resulta cada vez más sugestiva. Canción de autor narrativa, de raíz clásica -parece guiñar el ojo a Dylan o Van Morrison- , que susurra historias cotidianas, aquellas en las que resulta fácil sentirse reflejado: pequeñas viñetas que esquivan con fortuna la obviedad. En ocasiones, respaldado por una banda de excelentes músicos y de una producción exquisita, toma desvíos hacia aires celtas o ecos mediterráneos, declinados de forma que se engarzan a la perfección en su poética personal. Las letras revelan el mimo al que nos ha acostumbrado -en su disco “Els ulls de Bob” musicó 11 poetas actuales valencianos-. En esta ocasión, convierte “L’hotel París” de Estellés en un blues algo canallesco; mientras, en “Teatres”, nos sorprende un violín que lo trastoca todo con su nostalgia serena. JORDE DE FRUTOS

JUPITER LION “WE WILL LOSE GRACEFULLY” BCORE

Tras cuatro años de silencio discográfico, Jupiter Lion vuelven a la carga con “We Will Lose Gracefully”, un álbum en el que profundizan y amplían una propuesta personal y reconocible como pocas. Con el mismo espíritu experimental y escapista de siempre y sin abandonar del todo la influencia del kraut rock y la música industrial, el trío valenciano muestra en este disco una nueva vuelta de tuerca de su sonido; más crudo y orgánico que en lanzamientos anteriores y donde las formas más propias del hardcore y el post-punk tienen una mayor presencia. Una evolución natural que, por otra parte, sienta de maravilla a unas canciones hipnóticas y evocadoras que transportarán al oyente a lo largo y ancho del tiempo y el espacio. Todo lo que nos encantó de “Brighter” sigue ahí; pero la onda expansiva es más ruidosa, más potente, más embriagadora. GUILLERMO BELTRÁN

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