Los Negativos, doctorados en underground

por | 14 diciembre 2015 | Reportajes

A mediados de los ochenta Los Negativos se destaparon como una rara avis, una extraña isla en medio de un mar de tendencias dominado por la modernez y la pose. Las modas de la época dictaban que lo propio era abrazar el punk, la new wave o cual fuere la última ocurrencia aparecida allende los mares.

LOS-NEGATIVOS-LOCO-CLUB-VALENCIA

Sin embargo, el combo formado por Alfredo Calonge, Carles EstradaRoberto GrimaValentín Morató prefirió mirar hacia el pop sixtie de Los Brincos, Los Salvajes o The Kinks y a la psicodelia californiana de los setenta, facturando algunas de las canciones más emocionantes de la escena nacional y recibiendo a cambio una más que tibia recepción por parte de público y crítica. Habían cometido el pecado mortal de adelantarse a su tiempo, lo que les abocó a una trayectoria un tanto errática; pero les encumbró a la categoría de grupo de culto, solo apto para los paladares más exquisitos.

Editar cinco discos de estudio en casi treinta años no es precisamente lo que se dice una carrera prolífica; pero Los Negativos necesitaron uno solo para reservarse un lugar para la leyenda. Con Piknik Caleidoscópico (Victoria, 1986), su disco debut, la banda facturó un disco maravilloso en el que conviven inspiradísimas letras surrealistas y melodías sencillas pero absorbentes, aderezadas por intrincados arreglos de clavicordio, farfisa y efectos lisérgicos; con canciones que respiran el suave aroma de la costa oeste americana pero que a la vez están muy arraigadas a la tradición del pop en castellano.

El resultado un explosivo cóctel en el que los Byrds se dan la mano con Brian Wilson, Los Bravos se transmutan en los Seeds más alucinados y los Love sueñan con cigarras panameñas mientras sacan brillo a sus botines, para acabar por conformar un sonido 100% reconocible y personal. La grabación es sucia, en ocasiones demasiado, pero esto no hace más que dotar de una singular pátina a temas como “En una habitación realmente pequeña”, “Graduado en underground” o “Viaje al norte”, haciéndolas arrebatadoramente encantadoras.

La banda volvió a la carga con la publicación de 18º Sábado Amarillo (Victoria, 1987), un disco mucho más accesible que su predecesor, aunque no exento de grandes canciones como “Bagdag” o “Mi muerte también será para siempre”; sin embargo, una producción demasiado limpia provoca que el elepé carezca de la magia que caracterizaba a Los Negativos. Tras este disco Calonge abandonó la formación y la banda se mantuvo en barbecho durante casi una década hasta la publicación de Puzzle (Al.leluia Records, 1996).

https://www.youtube.com/watch?v=QOwME180gAY

Pasaron otros trece años hasta que el grupo volvió a entrar al estudio para grabar Dandis entre la basura (Bittersweet, 2009), esta vez con la formación original, sorprendiendo a propios y extraños con una colección estupenda de canciones que reverdecían los laureles de una banda ya considerada de culto. Pero no sería hasta la publicación del reciente Duplexin (Butterfly, 2015) cuando Los Negativos cerrarían el círculo entregando otro disco soberbio, rebostante de belleza y emoción, a la altura de su álbum más mítico.

Lamentablemente, Alfredo Calonge moriría antes de que el disco viera la luz; con lo que el concierto que la banda ofrecerá en el Loco Club servirá como sentido homenaje a un cantante, guitarrista y compositor irrepetible, así como un ejercicio de justicia poética para una de las bandas más carismáticas del pop cantado en castellano.

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