Nace en Puerto de Sagunto el MBC Festival, un festival del que tuvimos conocimiento hace escasos meses y cuyas primeras confirmaciones llamaban la atención. Nombres como los legendarios Ash hacían prever que el cartel no se conformaría con acercarnos a los mismos grupos de siempre, bueno, a esos también, pero con la adición de las propuestas más excitantes de los últimos años: Con unos Punsetes, siempre reinventándose a sí mismos, Betunizer, ZA! y Novedades Carminha como abanderados de los sonidos más bizarros, contundentes y freaks del territorio y un Tórtel en estado de gracia que no para de regalarnos grandes discos y canciones (ojo a su último 7 pulgadas, En Defensa Propia), amén de proyectos paralelos más que suculentos, véase Coleccionistas (junto a Víctor Ramírez y el gran Remi Carreres).
El título de inconformista lo ganaron anunciando al esquivo DJ Levon Vincent, poco conocido dentro de nuestras fronteras pero un artista en constante crecimiento, Vincent lleva de un tiempo a esta parte colaborando con el sello Ostgun Ton, vehículo de salida de la meca electrónica que es el Berghain Club de Berlín.
Como no podía ser de otra manera estos primeros aperitivos consiguieron llamar nuestra atención y que estuviéramos atentos a lo que estaba por venir, dicho sea esto, no éramos capaces ni en nuestros sueños más onanistas de imaginar que la cosa se pondría tan seria. Por supuesto que tener a una renovada La Roux (foto) en el cartel hace levantar una ceja de sorpresa y alegría a más de uno, pero cuando salió a la palestra el nombre de Future Islands todos tuvimos claro que esta primera edición no estaba hecha para tomarse las cosas con calma esperando a que el festival creciera poco a poco, estaban apostando fuerte. Los americanos vienen de triunfar al colocar su disco en lo alto de todas las listas mundiales, de pasearse por medio globo sacándole lustre y de llevarse las palmas más sonoras en su pasada actuación del Primavera Sound 2014.
Por su parte cuando se anunciaron a The Horrors la cosa era para hacer aspavientos frente a la pantalla del ordenador, mandar whatsapp a los colegas para que se pusieran las pilas con el abono y correr en círculos mordiéndose el puño del nerviosismo y la expectación. The Horrors ya son un nombre mayor, son uno de los grupos más en forma del panorama actual, si ya lo petaron con Primary Colours y Skying lo de Luminous (2014) es de traca.
La guinda del pastel que ha dejado patidifuso a más de uno han sido Wild Beasts, muchos los esperábamos en las letras grandes de los festivales con más solera del país durante el pasado curso y ninguno fue capaz de darnos esa alegría, muchos hubiéramos vendido a nuestra madre por ver en directo esa joya contemporánea y clásico instantáneo que es Wanderlust (Domino, 2014). Qué paradójico que vaya a ser aquí, a la vuelta de la esquina.











