Molly Nilsson, el magnetismo que surgió del frío

por | 14 noviembre 2016 | Cultura pop

Alcanzar el cenit es llegar al punto culminante de algo: un momento, un objetivo, una etapa o cualquier cometido en el que el ser humano se vea involucrado. No es por tanto ninguna casualidad que bajo esa denominación conozcamos el sexto álbum de la sueca Molly Nilsson, el magnético Zenith (Dark Skies Association, 2015) con el que aterriza en España.

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Afincada en Berlín desde hace casi una década, Molly Nilsson repite fórmula a través de su música synth pop y aroma coldwave con sonidos entre sintetizadores y teclados que traslada a quien la escucha a la atmósfera de los 80 y destellos de los 90. Con ella se descubre un post pop de bases repetitivas y melodías suaves que la convierten en toda una estrella de culto, con el añadido de su grave entonación vocal que recuerda a las voces de Victoria Legrand o Nico.

Así lo manifiesta en este último trabajo, donde la escandinava hace una excelente demostración de cómo a través de 47’ puede trasladar a quien la oye tanto a espacios fríos y grises -con temas como “Titanic” o “Clearblue”- como a ambientes cálidos y mágicos -con “Happyness” o “Lovers are losers”-. Todo ello mediante sencillas composiciones donde el amor, la juventud, la sociedad, la soledad o la melancolía adquieren un notable protagonismo. En definitiva, un trabajo donde Nilsson mantiene su línea sonora y compositiva a la que asciende a su punto más álgido y maduro, curiosamente, en una etapa en la que la autora ya ha alcanzado la treintena.

Además, la cantante se reafirma a sí misma volviendo a poner en marcha en este último álbum su maquinaría Do It Yourself. Y es que como siempre, la artista escribe, produce e interpreta cada una de sus canciones las cuales son grabadas bajo su sello, Dark Skies Association. De la misma manera, distribuye sus álbumes, organiza todos sus conciertos, se encarga de los diseños de sus discos y merchandising e incluso de sus videoclips.

Oírla, es también pensar en Ariel Pink o en su contemporáneo John Maus, quien, por cierto, la homenajeó en 2011 en uno de sus trabajos con una versión de la canción “Hey Moon!”, presente en el primer álbum de Nilsson These Things Take Time. Ahora, con seis álbumes a sus espaldas y en plena gira de presentación de Zenith, la artista también se ha permitido mostrar pequeñas dosis del que será su nuevo álbum, Imaginations programado para que vea la luz en enero de 2017.

Quien la ha disfrutado en directo sabe que ver y escuchar a Molly Nilsson es quedar hipnotizado ante su personalidad y fuerza. Quien no, tendrá la oportunidad de descubrirla en su paso por la capital del Turia el próximo 17 de noviembre en La Fábrica de Hielo. Auténtica magia llegada desde los rincones más fríos de Europa.

Fotos: Chris Filippini

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