Peepshow lleva más de dos décadas construyendo un sonido reconocible y en constante evolución. La banda valenciana ha sabido fusionar rock, indie y electrónica con personalidad propia, y desde sus inicios ha explorado territorios que van de las guitarras contundentes a paisajes experimentales, siempre con una mirada crítica y creativa sobre el mundo que les rodea. Con la salida de ‘Solisombra’, el trío formado por Uve Martínez, Germán García y Ana Moncho, afronta ahora una nueva era con un directo tan abrumador como evocador y un discurso que llama a la reflexión, pero también a la emoción. Solisombra es una colección de once temas que conforman un álbum que suena intenso, luminoso y multicolor, y recorre las diferentes facetas de composición de la banda, reafirmando el sonido personal del proyecto.
Así como ¨Prensas hidráulicas¨ o ¨Poder¨ ser son un ejercicio indie-electro que gozan de una frescura y una sinceridad directa, temas como ¨Estar presente¨ (con video homenaje a la catástrofe de la dana de Valencia) o ¨Emergencia permanente¨ son más eléctricas y críticas, y con la esencia after-punk habitual del grupo. Otro camino toma ¨Estrella negra¨, muy pop, de fácil escucha y donde, a modo de crooner, con una orquestación muy a lo Belle and Sebastian, se revindica al Bowie más universal. ¨La lutte des oubliés¨, cantada en francés, suena a himno con un toque entre Dominique A y Depeche Mode.
Por otra parte, ¨Invasores¨ y ¨Solisombra¨ exploran el folklore español bajo una peculiar visión. Luego esta ¨Marca España¨, canción de rock ácido, una crítica mordaz de nuestro tiempo y finalizando con dos piezas de amplia capacidad evasora como son ¨La tragedia de Morzuak¨ y ¨La serpiente de Arzachel¨, que completan el álbum y le confieren un toque poético. El álbum ha sido grabado en los estudios Casafont de Lleida, producido y mezclado por el propio Uve Martínez en Pandemonium Studio de Valencia, y masterizado por Victor García de Ultramarinos Costa brava.
¨Estrella negra¨ es la canción elegida para presentar este álbum. Una canción pop, de escucha más sencilla a lo que nos tiene acostumbrado la banda, con un sonido revisionista que regresa a 1970 para reivindicar el preciosismo de unas texturas orquestales muy a lo Belle and Sebastian o Abba, y una voz, que a modo de cronner, narra una historia de ruptura sobre un ritmo soul que revive ese latido glam del Bowie más universal.










