València, 2010-2019: De números y comparaciones odiosas LOS 80 DISCOS VALENCIANOS DEL DECENIO

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Los números son un incordio. Más aún cuando hablamos de arte, de cultura, de creación inspiradora. Qué les va a contar el aquí firmante, que era una auténtica calamidad en Matemáticas. Las pesadillas (nocturnas, reales) de un servidor fueron recurrentes desde el momento en el que se quedó en blanco, ante la pizarra de su clase de tercero de EGB, tras ser interrogado acerca de cuánto eran catorce menos cinco. Tuvo que buscar la respuesta – a instancias de un profesor con un obtuso y algo cabrón concepto de la enseñanza, todo hay que decirlo – a segundo de EGB. Era una cuestión acuciante, por lo que se ve. Y ya nada volvió a ser igual. Es más, fue a peor. Pero los números, por odiosos que nos puedan parecer, son el reflejo de ciertas realidades.

2010-2019-beat-valencia Gener, Senior i El Cor Brutal, Los Chikos del Maíz, Bustamante y Tórtel, Júlia i Clara Andrés y La Plata junto a Futuro Terror.

 

Si cualquiera de ustedes comete la temeridad de hacer un repaso a las listas anuales que los principales medios musicales de ámbito estatal han elaborado desde 2010 hasta ahora mismo, se topará con un dato muy crudo: de los 825 álbumes seleccionados entre Rockdelux, Mondosonoro y Efe Eme (excluimos del listado a Ruta 66, que no suele elaborar esas listas, y a un buen número de webs que no tienen versión en papel pero cuyo trabajo es igual de respetable), tan solo 40 fueron registrados en la Comunitat Valenciana. Eso es lo que suma el agregado de las listas que los tres medios han elaborado a cada fin de ejercicio. 40 de 825. Supone algo menos de un 5%, cuando tanto la población de la Comunitat Valenciana como su PIB rondan e incluso superan el 10% del estado. De hecho, el nuestro es el cuarto territorio en el ranking autonómico en cuanto a número de habitantes y en cuanto a producto interior bruto. Así, puede decirse que el peso que la producción discográfica valenciana ocupa en la consideración crítica de los medios del que debería ser su mercado potencial es menos de la mitad del que se le presupone por demografía, y seguramente también por número de músicos. Seremos tierra de bandas, y también terra de festivals, nadie lo duda. Pero la proyección exterior es la que es. Podríamos extrapolar esa relación al volumen de ventas o de escuchas en plataformas de streaming, pero seguramente el porcentaje sería aún más bajo, así que mejor ni intentarlo. No hay más cera que la que arde.

¿Significa eso que la producción musical valenciana a lo largo de la década que está a punto de despedirse ha sido estéril, o que el panorama en el que nos movemos pinta peor que hace diez años? La pregunta se contesta por sí sola, obviamente. Otra cosa es que ese maximalismo tan barroco y a veces tan satisfecho de sí mismo que nos gastamos por aquí invite a poner las cosas en su debido contexto, o que haya un inquebrantable techo de cristal muy opaco que niega una y otra vez la visibilidad a músicos que, incluso a veces fichando por una discográfica – indie o multi – de postín, acaban por verse relegados al furgón de cola en las prioridades de quienes les contratan. No son pocos los ejemplos, y alguna razón poderosa debe haber cuando los síntomas se repiten. Pero los discos, obviamente, están ahí. Algunos han marcado tendencia, otros han sido benditos islotes de creatividad a los que no valía la pena ni tratar de imitar. Algunos han confirmado la madurez plena de trayectos que ya vaticinaban solidez, otros han sido destellos de talento que iluminaban carreras intermitentes. Pero todos ellos sirven para explicar una década.

Las comparaciones, eso que resulta casi tan odioso como los fríos números, nos sirven para ver los signos de normalización que han procurado algunos discos. Así que si en el caso de nuestros vecinos del norte fueron Manel quienes inauguraron con sus dos primeros discos una etapa de esplendor del pop y el rock facturados en catalán desde visiones muy diversas, muy lejos ya de aquellos noventa de rock institucionalizado y subvencionado, aquí fue – sobre todo – el segundo disco de Senior i el Cor Brutal (Gran, 2011) el que alentó a decenas de músicos a componer rock en valenciano con marchamo alternativo, sin dolçaines, trotes ska ni ánimo necesariamente reivindicativo de por medio (ya fuera americana, folk pop o punk rock) y con plena naturalidad: Tardor, Mox Nox, Novembre Elèctric, Arthur Caravan (con y sin Hugo Mas), Mai Mai, Joe Pask, Inèrcia, Ona Nua, Smoking Souls, L’Home Brut, Gener – el fruto más logrado, sin duda – o los también seminales y añorados El Corredor Polonés son parte de esa oleada, que se fraguó durante la primera mitad de la década ante la indiferencia absoluta de los poderes públicos, y caminó en paralelo a esa otra escena que, naciendo de la actualización folk de Obrint Pas que prolongaron La Gossa Sorda y luego Orxata Sound System empaparon de electrónica, se diversificó en proyectos tan populares y sólidos como como Zoo, Aspencat o Auxili. Inciso aparte para los también espléndidos (y fugaces) Litoral.

Cuando el pop de muchos quilates brota de la pluma de francotiradores, resulta mucho más complicado hablar de una escena con rasgos comunes que puedan servir para proyectarla como un pack. Hay otras ciudades, otras comarcas u otras autonomías, que han gozado de un sello propio a lo largo de décadas, como un hilo invisible que unía a generaciones distintas. El valenciano es un caldo de cultivo poco dado a la continuidad o a las conexiones generacionales fructíferas. Por eso es tan de agradecer que uno de los pocos hombres que siempre han estado allí, como es Òscar Briz, tocara una de sus cimas con L’estiu (2010). Y también por eso se echó de menos que aquel disco de Maderita, gestado un año antes entre lo que quedaba de los notables Ciudadano y Julio Bustamante, no gozara de continuación, si bien tuvimos a este último prolongando con desigual acierto una venerable carrera de cuatro décadas con tres nuevos discos (sin noticias de Remigi Palmero y de un Pep Laguarda que nos dejó en 2018, más allá de reediciones y exhumaciones de material inédito) y al propio Jorge Pérez sumido en la fascinante aventura de Tórtel. Sin olvidarnos del simpar Alberto Montero, Pablo Maronda, Víctor Ramírez, Damien Lott, El Ser Humano o lo que proponían desde Castellò Félix Gimeno y compañía (primero con Les Deesses Mortes y luego como Sánchez), deBigote, Rauelsson o Sitja. También ha sido esta la década en la que brillaron con fuerza dos talentos foráneos asentados en la ciudad de Valencia: la chilena Soledad Vélez y el holandés Rick Treffers. La primera, emergiendo y consolidando su propuesta, cada vez más desligada de su origen folk e inmersa en el pop de vocación electrónica. El segundo, reafirmando todos sus delicados argumentos anteriores en el amplio monocultivo del pop de cámara.

En paralelo a todos ellos, La Habitación Roja, Doctor Divago y Señor Mostaza han demostrado ser las tres bandas más longevas e inmunes al desgaste de la escena valenciana, facturando incluso sus mejores trabajos: Fue eléctrico (2012), Imperio (2013) o Delitos y faltas (2013) optan sin duda al primer puesto de su podio. Sin olvidarnos del Tren Fantasma (2015) de los más intermitentes La Gran Esperanza Blanca. El decenio que ya boquea también ha visto cómo la confirmación del talento de muchas mujeres ha equilibrado el tradicional desequilibrio por género, en sintonía con la coyuntura estatal e internacional, con espléndidos discos a cargo de las Júlia, Clara Andrés, Ela Vin, June’s Kaleidoscope, Mireia Vilar o Mireia Vives i Borja Penalba, entre muchos otros proyectos en los que la visión femenina es esencial. Y de aquel triunvirato comercial que puso a Valencia en el mapa hace más de tres décadas, apenas los Revólver de Argán (2011), con su inmersión – poco valorada – en la música del norte de África, se salieron del argumentario de la inercia, muy bien maquillado en el caso de Seguridad Social con su heterogénea colaboración con el dibujante Paco Roca.

El hip hop, por el contrario, sí que logró aportar al imaginario popular de todo el estado a tres nombres que pueden ser igual de conocidos en Jalance que en Ayamonte: los valencianos Los Chikos del Maíz o los alicantinos Arkano y Nach (este ya consolidadísimo desde principios de siglo) son la caras más visibles de una escena en la que Erick Hervé, Atupa, Tesa, Pupil·les, Charly Efe, Calmoso & The Black Fang, Jazzwoman o McKea han ido pidiendo la vez, con Mueveloreina, Bearoid, Goa, Kidd Keo o Albany postulándose con fuerza en la recta final del decenio como relevos generacionales a hombros de la amalgama de géneros urbanos, ese nuevo (aunque no tan nuevo) paradigma, con más o menos aportación trap. Y si algo ha seguido bullendo con fuerza ha sido el subsuelo, el sustrato creativo en el que han ido fermentando muchas bandas del underground que han tenido el empuje como para buscar acomodo y distribución en sellos independientes con pedigrí y acometer extensas giras europeas con las que ir labrándose una base de fans, por pequeña que fuera, casi siempre desde presupuestos punk, hardcore o garage: Betunizer, Cuello, Rastrejo, Antiguo Régimen, La Plata, Futuro Terror, Negro o Wau y Los Arrrghs!!! han editado trabajos notables, algunos de ellos con músicos que ya se habían fogueado en la década anterior (Jose Guerrero, Fernando y Marcos Junquera, Juanito Wau) pero han sabido perfeccionar sus discursos durante los últimos diez años.

 

LOS 80 DISCOS VALENCIANOS DEL DECENIO 2010-2019 

2010

DAMIEN LOTT DAMIEN LOTT (Absolute Beginners)

EL CORREDOR POLONÈS L’EMBARÀS D’AGNIESZKA (Maldito Records)

LES DEESSES MORTES LES DEESSES MORTES (Hall of Fame)

OH, LIBIA! OH, LIBIA! (Japanese Fucked)

ÒSCAR BRIZ L’ESTIU (La CasaCalba)

POLAR FIREFLIES IN THE ALLEY (Absolute Beginners)

POLOCK GETTING DOWN THE TREES (Mushroom Pillow)

2011

ARTHUR CARAVAN ATLES ENHARMÒNIC (Música de Telers)

BENITO KAMELAS BUENA ENERGÍA (Maldito Records)

CABALLERO REYNALDO Y LOS VISIONARIOS NUEVOS ROMANCES ANTIGUOS (Hall of Fame)

CARLES DÉNIA EL PARADÍS DE LES PARAULES (Comboi)

LITORAL INCIDENTS MELÒDICS DEL MÓN IRRACIONAL (Limbo Starr)

LOS CHIKOS DEL MAÍZ PASIÓN DE TALIBANES (Boa)

NACH MEJOR QUE EL SILENCIO (Universal)

OBRINT PAS CORATGE (Propaganda Pel Fet!)

ORXATA SOUND SYSTEM 2.0 (Autoeditat)

RAIMON RELLOTGE D’EMOCIONS (Picap)

SENIOR I EL COR BRUTAL GRAN (Malatesta/La CasaCalba)

TÓRTEL ENTUSIASMO (El Volcán)

2012

EMMA GET WILD DARK STORIES FROM THE SECRET CORNER (Malatesta)

JULIO BUSTAMANTE VIENTO DESATADO (Comboi)

LA HABITACIÓN ROJA FUE ELÉCTRICO (Mushroom Pillow)

SOLEDAD VÉLEZ WILD FISHING (Absolute Beginners)

2013

ARTHUR CARAVAN I HUGO MAS WEGENER (Música de Telers)

ASPENCAT ESSÈNCIA (Autoeditat)

BETUNIZER GRAN VETA (Bcore)

DOCTOR DIVAGO IMPERIO (Bonavena Música)

MARONDA LA ORFEBRERÍA SEGÚN LOS MÍSTICOS (Autoeditado)

ÒSCAR BRIZ YOUTH (La CasaCalba)

SEÑOR MOSTAZA DELITOS Y FALTAS (Hall Of Fame)

WAU Y LOS ARRRGHS!!! TODO ROTO (Slovenly Records)

2014

ANTIGUO RÉGIMEN POLÍTICA DE TIERRA QUEMADA (Burka for Everybody)

CLARA ANDRÉS ENTRELÍNIES (Mésdemil)

CUELLO MODO ETERNO (BCore)

JUPITER LION BRIGHTER (BCore)

LA GOSSA SORDA LA POLSEGUERA (Maldito Records)

LOS CHIKOS DEL MAÍZ LA ESTANQUERA DE SAIGÓN (Boa)

LOS RADIADORES GASOLINA, SANTOS Y CALAVERAS (Bonavena Música)

NOVEMBRE ELÈCTRIC INTACTE (Mésdemil)

SENIOR I EL COR BRUTAL EL PODER DEL VOLER (Malatesta)

TÓRTEL LA GRAN PRUEBA (El Volcán)

ZOO TEMPESTES VÉNEN DEL SUD (Propaganda Pel Fet!)

2015

ALBERTO MONTERO ARCO MEDITERRÁNEO (BCore)

CAROLINA OTERO & SOMEONE ELSES DIASTEMA GIRLS (Malatesta)

CHARLY EFE & LOREN D EL MÁRTIR (Boa)

DEBIGOTE ESTUARIO (Autoeditado)

HUGO MAS I CAVALLO PENTÀPOLIS (Autoeditat)

MARONDA VIBRACIONES (Autoeditado)

MOX TUACTES I REBOMBORIS (Mésdemil)

NIÑO DE ELCHE VOCES DEL EXTREMO (Telegrama Cultural)

PEP BOTIFARRA i PAU CHAFER A UN HOME QUE VE DEL POBLE NINGÚ FA ABAIXAR LA CARA (Diputació de València)

THAÏS MORELL AMARALINA (Sedajazz)

2016

AULLIDO ATÓMICO TODO Y AHORA (Autoeditado)

BADLANDS HANDMADE PIECES (Autoeditado)

GÜIRO MEETS RUSSIA DYSTOPIA (Verlag)

GENER OH, GERMANES! (Mésdemil)

LA RAÍZ ENTRE POETAS Y PRESOS (Propaganda Pel Fet!)

LAS VÍCTIMAS CIVILES 40 AÑOS DE ÉXITOS DEL POSFRANQUISMO ESPAÑOL (Autoeditado)

MAFALDA LA ÚLTIMA VEZ QUE TE ESCUCHO (Maldito Records)

MIREIA VILAR MADRE SALVAJE (La CasaCalba)

ONA NUA UN GAT I L’HOME AL SEU COSTAT (Mésdemil)

PAU ALABAJOS L’AMOR I LA FEROCITAT (Bureo)

2017

ERICK HERVÉ & YEKE BOY M.O.M (Ilegal)

FUTURO TERROR PRECIPICIO (BCore)

JÚLIA PRÒXIMA B (Malatesta)

JULIO BUSTAMANTE LA MISIÓN DEL COPILOTO (El Volcán)

2018

ALBERTO MONTERO LA CATEDRAL SUMERGIDA (BCore)

CARLES DÉNIA CANT ESPIRITUAL AUSIÀS MARCH (Autoeditat)

ELS JÓVENS ELS JÓVENS (El Niño de la Hipoteca Records)

GENER CANTE EL COS ELÈCTRIC (Riu Sec)

JAZZWOMAN BAGHEERA (Autoeditat)

JOHNNY B. ZERO SUICIDE WATERMELON STORIES (Hidden Tracks)

LA PLATA DESORDEN (Sonido Muchacho)

NIÑO DE ELCHE ANTOLOGÍA DEL CANTE FLAMENCO HETERODOXO (Sony Music)

SIS VEUS ELS DIES I LES DONES (Autoeditat)

TÓRTEL LAS TRES TORMENTAS (Intromúsica)

2019

GOA SEGADOR DE ALMAS (La Vendición)

MIREIA VIVES & BORJA PENALBA CANÇONS DE FER CAMÍ (Bureo)

NOMEMBERS NOMEMBERS (Hidden Tracks)

ÓPERA MAGNA DEL AMOR Y OTROS DEMONIOS: ACTO III (Maldito Records).

(Lista seleccionada por Carlos Pérez de Ziriza y Víctor López Heras)