¿Y si uno de los grupos de su vida les volviera a emocionar?

por | 14 abril 2025 | Conciertos

De Glasgow a La Malvarrosa

¿Tuvieron ustedes la suerte de ver a Teenage Fanclub aquella primera vez en la plaza de toros de Valencia teloneando a Nirvana? ¿Los disfrutaron en su concierto de Arena Auditorium? ¿Es cierto que llegaron a tocar en el Loco Club? Seguro que no encontraron un lugar mejor. ¿Los recuerdan cerrando el FIB de 2004? Estuvieron inmensos. Después venían Primal Scream, Belle and Sebastian, Los Planetas y Lou Reed en el Escenario Verde. ¡Menudo sábado se presentaba! Tuvo que ser Morrissey el que lo jodiera con su incomparecencia con lo bien que había empezado todo con la actuación de Polar. Si fueron de los afortunados que los vieron junto al grupo de Kurt Cobain, aquella calurosa tarde de julio, no olviden que al final Surfin´ Bichos no tocaron, por mucho que algunos aún recuerdan con nitidez la entrega exhibida por los de Albacete en tan histórica ocasión. El sábado 17 de mayo tenemos una cita con Teenage Fanclub en el Deleste Festival.

En el memorable ensayo de Nick Hornby ’31 Canciones’ que publicó Anagrama en 2004, la única banda con dos temas en la selección fueron Teenage Funclub, lo que da buena cuenta de la implicación emocional del autor de Alta Fidelidad con el cancionero de los escoceses. En nuestra revolución Superocho, el por entonces cuarteto se reveló como uno de los referentes de ese indie anglófilo, deslavazado y con tendencia a cantar en guachi guachi que se abrió camino en los primeros noventa. También en la escena del power pop, donde se les reconoció pronto como uno de los suyos, fueron escalando posiciones hasta situarse casi al mismo nivel que sus adorados Big Star. El próximo 11 de julio, dentro del ciclo Melody Makers que organiza Loco Club, los valencianos Star Trip rendirán tributo a su cancionero. La fórmula energía, armonías brillantes, melodías imbatibles y honestidad de artesano sigue funcionando entre determinados públicos.

La vida se fatiga como los materiales y en las agitadas aguas del pop tan proclives a las innovaciones, los cambios de paradigma, las disrupciones tecnológicas y las rupturas generacionales cumplir años y perder relevancia y centralidad parecen inevitables. Si ya es complicado buscar tu hueco en el expositor de novedades, todo se vuelve más hostil cuando tienes que competir con un legado lleno de hitos incontestables. Le pasa a Wilco, a Yo La Tengo, a Los Planetas, a Señor Chinarro, a La Bien Querida, a PJ Harvey, a Dominique A, a Josh Rouse y también a Teenage Funclub ¿Cómo superar Bandwagonesque (1991), Grand Prix (1995) y Songs From Northern Britain (1997)? Complicadísimo. Tal vez ya no sea posible para ellos encapsular en un álbum el aroma de estos tiempos furiosos; ni falta que les hace. Les sobra con componer canciones emocionantes.

Dieciséis años después de arrancar con ‘A Catholic Education’ (1990) uno de sus tres compositores, Gerard Love, abandonó la formación. Ese fue quizás el momento más complicado de la banda. De repente pareció que la aventura llegaba a su fin. Con el paso de los meses consiguieron recomponer la formación con la incorporación del ex Gorky´s Zygotic Mynci Euros Childs y con el Belle and Sebastian Dave McGowan. Todo parecía listo para volver a la carretera y llegó la pandemia. En 2021 publicaron ‘Endless Arcade’; lo que tenía que haber sido un nuevo comienzo vigoroso resultó ser uno de sus discos menos inspirados. Apenas tenía piezas con el gancho suficiente como para querer volver sobre ellas. Su tiempo pareció haber pasado. Dicen los que los vieron en el Visor de 2022, donde compartían cartel con James, The Lightning Seeds y Australian Blonde, que su pase fue muy discreto. Se les percibió apocados, distantes y con poca energía. No tuvo que ser un periodo fácil para el club de fans de los adolescentes.

Un par de años después, en 2023, volvieron con el notable ‘Nothing Lasts Forever’. Por fortuna habían encontrado la inspiración. Temas como Foreign Land, Back to the Light, See the Light o Self Sedation rayaban a gran altura. Un mes después nos visitaron en La Rambleta. Aquella noche estuvieron sobrios, cercanos, cuidadosos con los detalles y tan vibrantes que el concierto acabó con parte del público puesto en pie. Fue una reivindicación en toda regla de su legado y de su vigencia. Lo peor de las tormentas había quedado atrás. El próximo sábado 17 de mayo nos vuelven a visitar dentro del Deleste festival y les tenemos muchas ganas. Esa noche nadie se molestará si nos ponemos de pie para bailar nuestras canciones favoritas. Lo hacemos siempre que un tema nos eriza la piel.

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