«El mundo de hoy ya recoge esa distopía sobre la que tocamos»: música EBM valenciana, Inteligencia Artificial y el fin de la humanidad

por | 11 septiembre 2026 | Entrevistas

After Mankind, foto Juan A. Pardo

Los valencianos After Mankind no podrían haber elegido un momento más adecuado para poner música a la actualidad. Hace apenas un par de días Jacob Coxon y Evan Hubinger, dos investigadores con cargos de responsabilidad en las grandes empresas tecnológicas de Inteligencia Artificial estadounidense, Open AI y Anthropic, alertaban en los medios de comunicación y en las redes sociales sobre la amenaza real de extinción para la humanidad que suponen los actuales modelos de desarrollo de la superinteligencia automejorada. Antes de que llegue (o no) el nuevo ángel exterminador, seguiremos disfrutando de la música en directo el domingo 13 de septiembre a las 19h en la sala Black Note, donde After Mankind abrirá el concierto de los italianos Christine Plays Viola, banda puntera del rock gothic europeo.

¿Cómo se formó la banda y cuál es el concepto fundacional del grupo? ¿Quiénes integran el grupo en la actualidad?

After Mankind nació como AM hace unos 8 años entre varios amigos aficionados al EBM y el post-punk, época en la que sacamos nuestro EP Killing is lust en Oráculo Records. En la actualidad somos dos componentes, Jorge y Guille, aunque por el grupo han pasado otros compañeros que siguen vinculados de una u otra forma: Luis, Juancho y Ernesto.

El concepto fundacional está íntimamente ligado a nuestro nombre, que proviene del relato de ciencia ficción de Harlan Ellison I Have No Mouth, and I Must Scream (el cual descubrimos de chavales a través de su genial adaptación a aventura gráfica en PC). La premisa es un mundo postapocalíptico donde un superordenador, Allied Mastercomputer, toma consciencia de sí mismo y se redefine como AM («Soy» en inglés, por el cogito cartesiano: «Pienso, luego existo»). Con el tiempo nos rebautizamos como After Mankind porque creemos que es un significado del acrónimo que encaja a la perfección con la visión del grupo. Nos fascina la ciencia ficción, el cyberpunk y la weird fiction, sobre todo aquella que comenta y critica el mundo actual y sus peligros. Nuestra música busca reflejar precisamente eso: guerras incesantes, concentración desmedida de poder y la explotación sistemática del ser humano. Cuando nos pusimos el nombre todavía no se había extendido tanto la preocupación por el riesgo de consumo energético, la deshumanización o control social de las IAs, pero la verdad es que el mundo de hoy ya recoge esa distopía sobre la que tocamos.

¿Qué es la electronic body music EBM y qué sonoridades o querencias encontramos en vuestros directos? ¿Hay una escena local de EBM? ¿En la Valencia de los 80 y 90 como caló la EBM?

La EBM surgió en la encrucijada entre la música industrial y el post-punk a principios de los 80. Se define por una atmósfera oscura pero sumamente enérgica, ecléctica en cuanto a sonidos y, por encima de todo, bailable. En nuestros directos buscamos esa esencia, bebiendo tanto de la escuela belga (Front 242, The Neon Judgement, A Split-Second, The Klinik) como del sonido de Chicago (Revolting Cocks, el Ministry de la época de Twitch, PTP). El término EBM lo acuñaron Front 242, aunque DAF ya hablaba de Körpermusik o body music, que viene a ser lo mismo.

En València la conexión con el género viene de lejos. Durante la Ruta Destroy se pinchaban todas estas bandas que mencionamos, mezcladas con rock gótico, post-punk, new wave y punk por pioneros del vinilo como Fran Lenaers, con quien tuvimos el enorme placer de compartir cartel en Barraca dentro del festival Barraca Visiòón. En los 80 y 90 hubo proyectos que nos situaron en el mapa sonoro como Megabeat/Interfront, productores clave como Germán Bou o artistas como Chimo Bayo (a quien entrevistamos en un programa que teníamos en Radio Malva allá por 2007 y nos contaba cómo fue de los primeros en traer a Front 242 a València). Por todo el territorio valenciano siempre ha habido y sigue habiendo bandas brutales de body music e industrial: We Are Not Brothers, Abraxas, Pronoise, Spammerheads, Mentenferma, Fuckracy o Soviet Gym, por citar solo algunos.

Veo en vuestras redes que habéis tocado en la Residencia y en 16 Toneladas en los últimos tiempos, ¿cómo veis la escena musical valenciana?

València siempre ha gozado de un tejido musical underground hiperactivo, especialmente si consideras el tamaño de la ciudad. Si a eso le sumas las propuestas que surgen en el resto del territorio del País Valencià, el nivel y el talento son innegables; siempre hay algo interesante cociéndose. Y eso es posible gracias a espacios que dan cabida a la música, como los dos que mencionas: La Residencia, un bastión de militancia musical y trinchera cultural llevada a cabo de forma desinteresada, donde siempre caben el riesgo y las propuestas más crudas; y el 16 Toneladas, un auténtico templo y referente de la música en directo en el Cap i casal. Además últimamente la gente de Endemoniada promotions están trayendo a grupos muy interesantes de la esfera del rock gótico como Date at midnight o This eternal decay.

¿Qué tipo de concierto podremos ver en Black Note el domingo? 

Telonearemos a una de las grandes bandas del goth italiano, Christine Plays Viola, así que intentaremos poner a tono la sala con body music bailable de líneas de bajo frenéticas y ráfagas de samples para que el público se sienta como si estuviera en una noche oscura y lluviosa en Bruselas, allá por los años 80, entrando en el club Bocaccio a ver tocar a una misteriosa banda del sello Wax Trax! que habla de distopías inminentes.

Artículos relacionados

Pin It on Pinterest