Mad Robot: “Este es un mundillo de autocomplacencia y pose donde todos parecen ser triunfadores pero en realidad es un mundo de egos, envidias y miserias donde no hay público ni se gana dinero” LA PÈRGOLA DE CERVEZAS ALHAMBRA DE LA MARINA DE VALÈNCIA. SÁBADO 23 FEBRERO

Share Button

En los noventa formó parte de una de las bandas fundamentales del rock alternativo en València, Furious Planet, y actualmente Mike Grau mantiene viva la llama del verdadero espíritu indie con Mad Robot, mientras toca la batería en Carolina & Lil’ Knife, y aún le queda tiempo para unir fuerzas con la Otero y grabar un disco con ella. El próximo 23 de febrero, y con la Guardia Civil mediante, Mad Robot tocarán en La Pèrgola de la Marina de València junto a Cloud Nothings. Una excusa perfecta para poder reunirnos con él en el refugio nuclear ultra secreto que Frank Black tiene en Roswell y charlar sobre el pasado, presente y futuro del universo.

mad-robot-beat

Llevas tres discos con Mad Robot: “Blacklisted” (Endoftheworld Records, 2013), “I Declare War” (Endoftheworld Records / Borx Records, 2015) y “Pig” (Endoftheworld Records / Borx Records, 2017). Siempre he pensado que el grupo ha acabado siendo un contrapunto a todo lo que significó Furious Planet, y parece un proyecto más tranquilo, personal y menos atado a todo aquello que llamamos “industria musical”. ¿Es así o también podemos encontrar huellas de la época de Furious Planet?
Furious Planet nos encontramos metidos en la industria por casualidad, realmente éramos tres chavales sin pasta y sin trabajo que nos pasábamos el día en el Kasal Popular tocando y escuchando hardcore y punk sin parar; apareció una discográfica y a partir de ahí surgieron managers, giras y sobre todo discos. La experiencia en ese mundo no fue buena y aunque sí que hubieron ciertas presiones y problemas con Subterfuge, realmente siempre hicimos lo que quisimos más o menos. Mad Robot es otra historia, es algo que surge en casa y que aunque ahora seamos cinco personas y toquemos en directo, sigue siendo un proyecto personal y humilde desarrollado en nuestro pequeño estudio casero y puesto en directo por un grupo de amigos. Aquí no hay ninguna presión, tampoco presupuestos, no hay promotoras, managers, nada, todo lo gestionamos nosotros desde su gestación, grabación, etc… Hasta la edición. Siempre he hecho la misma música, yo no me muevo por tendencias o cambio de estilo en cada disco buscando llegar a más gente, yo hago las cosas como mejor sé y nunca pienso en nada más que en hacer buenas canciones e intentar transmitir. Me interesa molestar también, esto se ha convertido en un mundillo de autocomplacencia y pose donde todos parecen ser triunfadores pero que en realidad es un mundo de egos, envidias y miserias donde no hay público, y por tanto ni se venden discos, ni se gana dinero; así que entre toda esa mierda sólo queda el hacer buenas canciones y disfrutar.

Indie rock son las dos palabras más ligadas a Mad Robot. ¿Estás de acuerdo con esta etiqueta? ¿Cómo definirías el indie rock que más te gusta o te emociona?
Por supuesto, el indie rock no es más que hacer canciones con melodías y aplicarles guitarras distorsionadas y bases muy potentes. La palabra “indie” ha sido prostituída en España por la prensa y las discográficas, los 40 Principales son ahora una mezcla de “triunfitos” y supuestos grupos indies que no son más que bandas de pop blando orientadas al consumo rápido. Esto afortunadamente sólo ha sucedido en este país, aquí se aplica despectivamente el que un grupo suene a “noventas”, pero se aplaude el que calques a los grupos de La Movida o vayas de postpunk. Hoy vas de hardcore y al día siguiente sacas un disco rollo movida madrileña y vistes de otra manera, es una risa. El indie o underground sigue vivo en este país, en todas las ciudades hay mil bandas autogestionadas y que no salen en las revistas ni en Radio3. Ahí no hay pose, no hay presiones, es el auténtico rock, siempre ha estado y estará ahí para el que lo quiera degustar. Seguimos con esa costumbre tan española de no valorar a los músicos hasta que mueren o dejan de tocar con sus bandas.

En la música del grupo siempre me ha gustado la combinación de las voces de Susana y tuya con las guitarras, un poco al estilo de Frank Black y Kim Deal en los Pixies. ¿Siempre los habéis tenido como influencia a la hora de crear e interpretar vuestras canciones?
Como a mucha gente, a mí el “Surfer Rosa” de los Pixies me marcó muchísimo, me siguen pareciendo uno de los grupos más originales a la hora de hacer canciones entre el punk y el pop, adoro esa imaginería guitarrera, sus cambios imprevisibles, la oscuridad de sus letras, la combinación de voces. También he intentado siempre buscar ese tipo de riffs imaginativos, disonantes a veces, pero hay mucho más en mi manera de hacer canciones, hay mucho de Nirvana, Sonic Youth, Pavement, Superchunk, Dinosaur Jr, REM, Fugazi y también mucho de lo que escucho en la actualidad: Hot Snakes, Cloud Nothings, Rozzwell Kid, Lost Boy?, The Goon Sax, Metz, Car Seat Headrest, Cende, LVL UP, Doe, Krill, Martha etc. Quizás también tengamos que ver con The Pixies la poca pinta de banda de rock que tenemos. Somos una banda de colegas a los que les gusta tocar a mucho volumen.

“Blacklisted” y “I Declare War” los grabasteis en vuestro estudio de Paiporta, tienen un sonido muy directo, que recuerda a esa furia que tenía el rock alternativo de los 90; aunque se podrían considerar también como discos de punk, porque además poseen ese espíritu de “Do it your self” ¿no?
Lo son, para nosotros el punk es una actitud y a la hora de enfrentarnos con nuestras canciones lo aplicamos a rajatabla, la idea es hacer canciones con estribillos de manera atronadora, reírnos y hacer letras donde quepa cualquier cosa, desde el amor a la denuncia social. No somos una banda inofensiva, hacemos mucho ruido para ser un grupo pop y somos muy melódicos para ser un grupo punk. Lo de hacer las cosas en casa viene por la falta de trabajo y por tanto de dinero, pero se ha convertido en una manera muy placentera y tranquila de hacer las cosas a nuestro rollo y sin la presión de pagar un estudio y tener un tiempo limitado, producir nuestros discos me permite darle mil vueltas a todo y hacerlo como lo tengo en mi cabeza pero de manera ultra humilde.

Por otra parte en “Pig” regrabasteis muchos de vuestros temas pero con un toque más acústico. ¿Cómo nació la idea de hacer aquel disco?
Era un poco un entretenimiento, llevábamos varios años trabajando en nuestro nuevo disco, piensa que Carolina y Borja también tienen sus respectivas bandas y también están siempre trabajando en sus temas, ensayos, grabaciones y demás, luego están los trabajos de cada uno, turnos etc. Mientras íbamos trabajando en todo eso, empecé a grabar algunos de nuestros temas en acústico, luego decidimos meterle baterías con un par de micros en el local de ensayo y fue Borja el que se empeñó en editarlo. Nos ha servido para darle una vuelta de tuerca a nuestras canciones y para atrevernos a hacer algún acústico por ahí.

En muchas de vuestras canciones (“Rock is dead”, “Kill the Mainstream”, “Hit song”) lanzáis una mirada crítica hacia la escena musical y la prensa. ¿Ha cambiado mucho la situación desde los 90 con esas portadas de revistas dedicadas a Undrop?
Antes enviabas tu música a Radio3 y había varios programas donde podían sonar tus canciones, con las revistas igual, mandabas tus cosas y te publicaban reseñas, hoy en día esta todo vendido a la promoción. Hay un negocio con las promotoras que cobran a las bandas por meterlas en “sus” medios de comunicación, por meterlas en “sus” festivales; luego las discográficas manejan también los festivales, desde hace tiempo que no sacan un duro en ventas de discos así que se han reinventado, ahora ganan pasta de tus derechos editoriales pero también de tus reproducciones de Youtube y también ejercen de promotores con lo que también ganan con tus conciertos. Es un pastel repartido entre los de siempre donde es muy difícil meter cabeza. De todas maneras es otro mundo donde la gente paga por un fin de semana donde no saben ni quién toca. En los 90 creo que para una banda de chavales de 20 años era más fácil hacer conciertos, editar un disco era muy jodido, pero al menos tocabas y autoeditabas tus maquetas, ahora cuando viene un grupo extranjero tocan bandas con 4 o 5 discos de teloneros y las salas pequeñas nada quieren saber de bandas emergentes. Todas esas bandas que tocan en festivales suenan igual, perfectos, bien peinados, con guitarras caras, confeti, etc…Es más importante contratar a alguien que filme el concierto y haga fotos molonas que el concierto en sí, porque es a las cinco de la tarde con 20 personas delante y no cobran un duro, hay que aparentar éxito y sonar como los demás. Nosotros somos naturales, no somos uno de esos productos precocinados y recalentados.

Tocáis con Cloud Nothings, y las dos bandas sois ejemplos de cómo el indie rock parece estar viviendo una buena época, desde hace unos años han ido aparecido un montón de buenos grupos: Soccer Mommy, Rozwell Kidd, Car Seat Headrest, Metz, Él mató a un policía motorizado, Las Ruinas, los proyectos que han surgido después de The Thermals…¿Estamos ante una nueva edad de oro del rock alternativo?
Pienso que en todo el mundo se ha seguido haciendo indie rock de manera natural, todas esas bandas están formadas por gente muy joven y sus influencias son las bandas de rock alternativo y college rock de los 90´s. Ahora mismo escucho cientos de bandas actuales que hacen discos cojonudísimos, perfectamente a la altura de bandas de esa época. En el extranjero no se paran a plantearse toda esa mierda que se mueve a nivel prensa en nuestro país, no miran a esas bandas de forma despectiva. Creo que si te quedas en los 90 no evolucionas y te haces viejo, hay demasiada música buena para despreciarla, al igual que no puedes quedarte con lo que te venden los medios, muchos proyectos interesantes no tienen dinero ni apoyos para salir en ellos y hay que darles voz de alguna manera.

Con Furious Planet fuiste telonero de Green Day en la época del “Dookie”. ¿Qué recuerdos guardas de esa experiencia?
Estuvo guay, nos gustaban mucho sus discos, conocerles en persona no fue tan gratificante, pero su directo es cojonudo y tienen cosas que aún me gustan, guardo mejor recuerdo de tocar con Fugazi.

Desde hace años mantenéis una fuerte relación de amistad con Carolina Otero que se ha traducido profesionalmente con ella formando parte de Mad Robot, tú de Carolina & Lil’ Knife, y ambos publicando un disco conjunto, “Superfruit” (Endoftheworld Records / Borx Records, 2018). ¿Por qué crees que Carolina ha encajado tan bien en el espíritu de Mad Robot?
Somos muy parecidos, ella trabaja mucho y tiene influencias parecidas a las nuestras, nos llevamos muy bien con ellos (Dani Gurrea y Nick Simpson), y bueno, poco a poco hemos ido haciendo cosas. Ahora, he grabado y ayudado a producir el “As I Fade Out” de Carolina & Lil’ Knife y estoy tocando en directo con ellos. Carol y yo hemos editado “Superfruit”, un disco del que estamos muy orgullosos de como ha quedado, y con Carol también estamos terminando lo que será el nuevo álbum de Mad Robot. Borja también saca disco con Perro Grande “Lujo Asiático” y con Äppelträd “Too Many Mammuts”.

¿Nos puedes adelantar algo sobre ese nuevo disco de Mad Robot? ¿Sonarán algunas canciones en el concierto que vais a dar junto con Cloud Nothings?
Sí, estamos terminando de grabar las voces y mezclando, se va a llamar “Punch Me, Kiss Me, Fuck You” y tiene doce temas. En el concierto habrá de todo, material nuevo y algunos de nuestros grandes fracasos.